Washington.- El presidente estadunidense, Donald Trump, garantizó este miércoles que la relación con México seguirá siendo sólida al referirse al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante una conferencia de prensa en Dublín, el mandatario afirmó: “Vamos a tener una excelente relación con México”.

Trump estableció un contraste con la situación canadiense, a cuyo gobierno acusó de “estafar” a Estados Unidos durante medio siglo. En ese sentido, sostuvo que “no necesitamos sus productos, y ellos necesitan los nuestros. Hacen casi todos sus negocios con nosotros, y nosotros hacemos muy poco con ellos. Pero ya sabes, se han aprovechado de nuestros agricultores y demás”.

El líder de la Casa Blanca también se refirió a la posibilidad de pactar nuevos acuerdos con Canadá e Irán, aunque manifestó dudas sobre que estén preparados. “Es una idea muy interesante. Canadá e Irán, ambos. Pero Canadá quiere llegar a un acuerdo, e Irán también. En el momento oportuno, ambas cosas podrían suceder”, señaló.

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la permanencia del T-MEC y pidió conservar el acuerdo trilateral. “Obviamente nosotros queremos que los tres países sigamos en un acuerdo comercial”, expresó durante su conferencia matutina del miércoles 9 de septiembre.

El gobierno mexicano negocia de manera bilateral con Washington para mejorar las condiciones de exportación de acero, aluminio y automóviles, y para resolver 54 barreras no arancelarias vinculadas con propiedad intelectual, piratería y medicamentos. Sheinbaum asegura que la mayoría ya está resuelta, pero evita precisar cuáles siguen pendientes.

Mientras tanto, Estados Unidos y Canadá intercambian nuevos gravámenes: Ottawa aplica medidas de represalia contra productos estadunidenses y el Gobierno de Trump responde con restricciones adicionales a bienes canadienses, lo que ha llevado a Washington a sostener conversaciones bilaterales con cada socio del T-MEC.

México concentra ocho de los 21 grupos terroristas designados por EU

La administración de Donald Trump ha designado como organizaciones terroristas extranjeras a 21 grupos delictivos de América Latina y el Caribe, de los cuales ocho operan en México. Esta clasificación coloca al país en el centro de la ofensiva estadunidense contra el llamado “narcoterrorismo”.

La medida incrementa la presión de Washington sobre el gobierno mexicano, que busca evitar cualquier acción militar unilateral estadunidense contra los cárteles. Los grupos señalados en territorio nacional son: el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, el Cártel de Juárez, la Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos y Los Viagras.

La ampliación de la lista ocurrió esta semana, durante la gira del secretario de Estado, Marco Rubio, por Colombia, Ecuador y Perú, naciones consideradas aliados estratégicos en la nueva ofensiva regional contra el narcotráfico y redes criminales.

La estrategia comenzó en febrero de 2025 y modificó el uso que las autoridades estadunidenses daban a la categoría de organización terrorista extranjera. Durante décadas, esa clasificación se reservó principalmente para grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico, que empleaban violencia con fines políticos o ideológicos.

Actualmente, se aplica contra cárteles y organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico, la extorsión, el tráfico de personas y otras economías ilícitas. Los principales objetivos son el Cártel de Sinaloa y el CJNG, dos de los grupos con mayor poder y presencia internacional.

El Cártel de Sinaloa surgió durante la década de 1970 y construyó una estructura para transportar drogas mediante embarcaciones, aeronaves, túneles y rutas terrestres. La captura de Ismael “El Mayo” Zambada provocó una disputa interna por el control de esta banda, el conflicto debilitó su estructura y abrió una etapa de violencia entre facciones.

El CJNG se consolidó desde inicios de la década de 2010 como uno de los grupos criminales más violentos de México. En enfrentamientos con autoridades y organizaciones rivales ha utilizado drones con explosivos, minas artesanales y armamento de alto poder. Su capacidad operativa también quedó expuesta en 2020, cuando realizó un atentado contra el entonces jefe de la policía de Ciudad de México, quien actualmente es secretario de Seguridad federal.