La Selección de Argentina aseguró su lugar en la final al imponerse 2-1 a Inglaterra en un encuentro de alta intensidad. Al término del partido, el conjunto albiceleste celebró la clasificación junto a su afición y exhibió una bandera con la frase "Las Malvinas son argentinas", en un gesto que volvió a poner en escena la histórica disputa entre ambos países.
Lionel Messi encabezó los festejos sobre el terreno de juego, donde compartió abrazos con sus compañeros y agradeció el respaldo de los aficionados. El capitán argentino también protagonizó un gesto de deportividad al acercarse a consolar a futbolistas ingleses, entre ellos Harry Kane, tras la derrota.
Durante la celebración, Lisandro Martínez levantó la bandera con el mensaje sobre las Islas Malvinas, la cual más tarde fue desplegada por Giovani Lo Celso en el centro del campo.
Al mismo tiempo, desde las tribunas aparecieron mantas con la misma consigna, mientras los seguidores argentinos entonaban cánticos alusivos al histórico conflicto de 1982.
Con este resultado, la Albiceleste selló su pase a la final en una jornada marcada no solo por el triunfo deportivo, sino también por el simbolismo histórico y político que acompañó los festejos del equipo argentino.