Kyle Kennedy, educadora y activista por los derechos de las personas con discapacidad, falleció a los 42 años en su residencia de Westwood, Massachusetts. Era nieta de Robert F. “Bobby” Kennedy y Ethel Kennedy, y su muerte se confirmó el 21 de septiembre de 2026. La causa no fue revelada; los servicios fúnebres se realizaron en privado, según informó USA Today.
Nacida el 6 de julio de 1984 en Washington D.C., Kyle era hija de Michael Kennedy —el sexto de los 11 hijos del matrimonio Kennedy— y de Victoria Denise Gifford, hijastra de la presentadora Kathie Lee Gifford e hija del legendario jugador de la NFL Frank Gifford. Además, era una de los 34 nietos del senador demócrata asesinado en 1968 y de Ethel Kennedy.
Su obituario, publicado por Burke Funeral Homes, destaca que dedicó su carrera a la educación infantil y a la reforma del sistema escolar para niños vulnerables y personas con discapacidad. Tras graduarse en Historia por la Universidad de Georgetown, comenzó a enseñar en Nueva York mediante el programa Teach For America.
En 2020, una lesión grave en la médula espinal le provocó una parálisis prolongada y múltiples complicaciones médicas. “Los años que siguieron trajeron luchas, pero Kyle peleó por mantener su humor seco y su determinación”, señala el texto. Esa condición la impulsó a convertirse en activista: testificó ante la Cámara de Representantes de Massachusetts en una audiencia sobre discriminación en la atención médica para personas con discapacidades.
Su boda con Liam Kerr, celebrada en agosto de 2012 en el hotel Fairmont Copley Plaza de Boston, acaparó titulares nacionales. Su primo Conor Kennedy asistió con su entonces novia, la cantante Taylor Swift. Según Victoria Gifford Kennedy al Boston Herald, la pareja preguntó una hora antes si podía asistir y ella respondió: “por favor, no vengan”. “Vinieron de todos modos. Personalmente me acerqué a la Sra. Swift, cuya entrada distrajo a todo el evento”, declaró. La representante de Swift negó esa versión y aseguró que la cantante fue invitada y que la novia le agradeció su presencia.
Kyle tenía 13 años cuando su padre, Michael Kennedy, falleció el 31 de diciembre de 1997 en Aspen, Colorado. Michael, de 39 años, chocó contra un árbol mientras jugaba fútbol americano sobre esquís con otros familiares; no llevaba casco y la patrulla ya le había advertido que cesara la actividad. Fue trasladado al hospital del valle de Aspen, donde se lo declaró muerto.
Tras su matrimonio, Kyle y Kerr tuvieron gemelos: Conor y Josie, pero la niña falleció días después de nacer. Dos años más tarde nació Declan. El obituario se refiere a Kerr como su “exesposo”. Kyle deja a sus hijos Conor, de 12 años, y Declan, de 10; a su madre, Victoria; a su hermano Michael; a su hermana Rory; y a sus sobrinos McKie, Quinn, Jack y Caleb.