Ciudad de México.- Durante 2025, la compañía panificadora más grande del mundo sumó más de 500 mil hectáreas a su programa de agricultura regenerativa, un incremento del 73% frente a las 290 mil hectáreas del periodo previo, como parte de su apuesta por fortalecer la cadena de suministro desde el origen.

El avance cobra especial relevancia si se considera que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), más de la mitad de los suelos agrícolas del planeta ya presenta algún grado de degradación, y la cifra podría escalar hasta 90% para 2050 si no se modifican las prácticas actuales.

La estrategia de la empresa se apoya en tres pilares: recuperar y mejorar la salud del suelo, contribuir a la protección de la biodiversidad y los ecosistemas, y respaldar a las comunidades productoras durante la adopción de prácticas más resistentes.

Para adaptar el modelo a las condiciones locales, Grupo Bimbo colabora con instituciones de investigación como el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y con molinos aliados. Hasta ahora, más de 570 productoras y productores agrícolas han recibido capacitación.

En Saskatchewan, Canadá, un productor con más de 20 años de experiencia emplea agricultura sin labranza y herramientas de monitoreo meteorológico para reducir la pérdida de nutrientes y favorecer la diversidad biológica del suelo. En Indiana, Estados Unidos, un agricultor de cuarta generación incorporó cultivos de cobertura y rotaciones de maíz, soya y trigo, además de una unidad ganadera que refuerza todo el sistema productivo.

Durante 2025, la iniciativa también se expandió a nuevas regiones: en Brasil, un proyecto piloto pasó a una etapa formal de implementación; y en Reino Unido, la empresa puso en marcha el primer programa de agricultura regenerativa en Europa.

Alejandra Vázquez, directora global de Sustentabilidad de Grupo Bimbo, destacó que el modelo parte de la importancia que tiene el campo dentro de las actividades de la compañía y señaló que cada nueva hectárea incorporada contribuye a mejorar las condiciones del suelo, aumentar la resiliencia de los agricultores y favorecer la disponibilidad futura de ingredientes esenciales.

Con la mirada puesta en el futuro, la compañía se ha fijado como meta que para 2030 se mantengan y refuercen las prácticas de agricultura regenerativa, y que para 2050 la totalidad de sus ingredientes clave provenga de tierras cultivadas bajo este modelo.