Una revisión de estudios publicada en 2024 vincula el consumo habitual de té con una mejor salud del corazón. La investigación, basada en un metaanálisis, apunta a que beber entre una taza y media y dos tazas al día se relaciona con resultados cardiovasculares más favorables en comparación con no tomar esta infusión.
Los autores advierten que esta asociación no prueba que el té sea el único factor detrás de esos beneficios. Sin embargo, los datos refuerzan la idea de que esta bebida, obtenida de la planta Camellia sinensis, puede aportar compuestos útiles para el organismo.
El té verde, negro y blanco contiene cafeína, L-teanina y polifenoles. Entre estos últimos destacan las catequinas del té verde y los flavonoides del negro, sustancias con efecto antioxidante que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Aun así, los especialistas recuerdan que beber té no evita enfermedades por sí solo ni compensa una alimentación desequilibrada.
Efectos en la concentración y la digestión
La cafeína del té aumenta el estado de alerta, mientras que la L-teanina, un aminoácido natural de las hojas, podría suavizar la sensación de nerviosismo. Estudios controlados han observado que la combinación de ambas mejora la velocidad y precisión en ciertas tareas mentales exigentes.
Sobre la digestión, no hay pruebas suficientes de que el té verde, negro o blanco la acelere de forma importante. Una bebida tibia puede resultar reconfortante y contribuir a la hidratación, pero no debe confundirse con tés herbales como los de menta o jengibre, que tienen propiedades distintas.
Recomendaciones para un consumo saludable
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres representen menos del 10 por ciento de la energía diaria, y señala que reducirlos aún más aporta beneficios para el peso y la salud dental. Por eso, conviene evitar añadir varias cucharadas de azúcar, jarabes o cremas a cada taza.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos considera que hasta 400 miligramos diarios de cafeína no suelen relacionarse con efectos negativos en la mayoría de los adultos, aunque la tolerancia varía. Quienes padecen deficiencia de hierro deben evitar beber té junto con los alimentos, ya que sus taninos pueden disminuir la absorción del mineral. Una recomendación práctica es tomarlo entre comidas y preferirlo sin azúcar o con la menor cantidad posible.