Ciudad Juárez.- La proliferación de garrapatas, mosquitos transmisores del Virus del Nilo Occidental y arañas venenosas mantiene en alerta a especialistas en control de plagas en Ciudad Juárez, quienes advirtieron sobre los riesgos que estas especies representan para la salud pública.
Guadalupe Chávez, ingeniero y propietario de una empresa especializada en control de plagas, señaló que actualmente la principal preocupación en la región es el aumento de garrapatas, aunque también existe vigilancia sobre la presencia de mosquitos capaces de transmitir enfermedades.
“Básicamente lo principal es la garrapata, hemos tenido reportes y debemos estar pendientes también con el mosquito. Se dio el primer caso en Las Cruces, Nuevo México. Es un vector que transmite el Virus del Nilo. Ellos se alimentan de otros hospederos como caballos o aves de pantano y de río; toman en su aparato bucal ese virus y puede tocar que nos piquen y nos dejen el virus y nos enfermemos”, explicó Chávez.
El especialista indicó que la llamada chinche besucona ha tenido una presencia mínima en la región durante los últimos meses, aunque continúa bajo monitoreo.
“La chinche besucona ha habido poca presencia, casi nula. Hemos atendido casos en la industria; aparece una y después de una semana desaparece. No hemos tenido una incidencia considerable como para generar una alerta”, comentó.
Sin embargo, destacó que las condiciones áridas y semidesérticas de Ciudad Juárez favorecen la presencia de otras especies altamente peligrosas, como la araña violinista y la viuda negra.
“Juárez, por sus características áridas o semidesérticas, tiene mucha araña violinista y viuda negra. Son importantes por la salud porque causan la muerte con su picadura. Son especies que suelen encontrarse en patios, bodegas, rincones poco utilizados y áreas donde se acumulan objetos”, explicó.
Chávez agregó que las fumigaciones realizadas para combatir las garrapatas también ayudan a reducir la presencia de otros insectos y artrópodos nocivos, aunque insistió en que la prevención y el mantenimiento constante de los espacios son fundamentales para evitar infestaciones.
De acuerdo con el especialista, las zonas con mayor incidencia suelen ser aquellas con rezago urbano, escaso pavimento, parques descuidados y una alta presencia de perros callejeros o sin control sanitario.
“La mayor parte de las muertes y decesos relacionados con estos vectores se concentran donde hay poco pavimento, donde los parques están desérticos y donde existe una cantidad considerable de perros. Son áreas donde las garrapatas encuentran condiciones favorables para reproducirse y desplazarse”, señaló.
Ante esta situación, actualmente existe un convenio entre el Municipio y diversas empresas de fumigación, mediante el cual los ciudadanos pueden obtener un descuento del 20 por ciento en servicios de control y erradicación de fauna nociva.
Los costos varían según las dimensiones de la vivienda, el nivel de infestación y el tipo de plaga. En casos sencillos, los tratamientos rondan los 500 pesos, mientras que en situaciones más complejas pueden superar los mil pesos.
Por su parte, Gustavo Corral, integrante de la sección especializada en control de plagas, recomendó no limitar los tratamientos a una sola aplicación.
Explicó que muchas plagas requieren seguimiento durante varias semanas para garantizar su eliminación total, ya que una fumigación inicial puede reducir la población, pero no acabar con huevos o ejemplares ocultos.

Asimismo, subrayó la importancia de contratar personal capacitado para este tipo de trabajos, debido a que el uso inadecuado de sustancias químicas puede representar riesgos para la salud humana y de las mascotas.
“Esto puede traer perjuicios importantes para la salud si no se aplican correctamente o si no se siguen las recomendaciones de seguridad”, advirtió.
Entre las principales recomendaciones emitidas por los especialistas se encuentran mantener limpios patios y jardines, evitar la acumulación de objetos en desuso, revisar constantemente a las mascotas, eliminar recipientes con agua estancada y solicitar atención profesional ante cualquier señal de infestación.
