Ciudad de México.- El traslado a Estados Unidos de Mauro Alberto Núñez Ojeda, conocido como “Jano” y señalado como piloto de Ismael “el mayo” Zambada, respondió a su alto perfil de peligrosidad, aunque México tenía la facultad de rechazar la extradición. Así lo afirmó este lunes el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, desde Palacio Nacional.
García Harfuch detalló que sostuvo una reunión con la Fiscalía General de la República (FGR) para abordar el caso. La dependencia, que ha llevado la investigación desde la administración anterior, será la encargada de difundir los pormenores. “Tienen mucha información que ellos mismos van a compartir”, declaró el funcionario.
El secretario subrayó que el criterio central para autorizar el envío fue el daño que Núñez Ojeda y otros individuos causaban en territorio nacional.
“Para nosotros, para el gabinete de seguridad, hacían muchísimo más daño aquí en México que en ningún otro lado”, puntualizó. Incluso estando recluidos, estas personas seguían generando violencia, y se consideró que su salida contribuía a la pacificación del país.
Además, existía una solicitud formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, lo que, sumado al riesgo interno, inclinó la balanza.
“Principalmente esos fueron los criterios que se toman en cuenta para sacarlos de nuestro país”, añadió García Harfuch, al ser cuestionado sobre la valoración en el Consejo de Seguridad Nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo intervino para aclarar que los detalles sobre la determinación del Consejo se conocerán una vez que la FGR, como organismo autónomo, emita su informe.
“Es muy importante que la Fiscalía dé la información que les corresponde dar a ellos”, enfatizó la mandataria.
Ante la insistencia de si México podía negarse a entregar a personas solicitadas por Washington, el secretario fue contundente: “Sí, claro y lo hemos hecho en muchas ocasiones”. Explicó que se revisan numerosos procesos de extradición y, cuando no son procedentes, simplemente no se concretan, en un ejercicio de soberanía que también aplica en sentido inverso.
García Harfuch remarcó la prioridad de su estrategia: “Lo que buscamos es sacar a la gente que haga violencia en nuestro país”. En el caso de Núñez Ojeda, se valoró que la solicitud estadounidense y el proceso de extradición abrían una vía para reducir la amenaza interna, por lo que se optó por su traslado.