Arizona.- Rafael Márquez busca estrenarse con una victoria al frente de la selección mexicana en un amistoso frente a Estados Unidos, este sábado en Glendale, Arizona. El duelo se presenta como una oportunidad para cortar una racha de dos empates consecutivos y marcar un giro en su gestión.
Un arranque que exige respuestas
El Tri viene de igualar 1-1 tanto frente a Colombia como ante Perú. Estos partidos marcaron los primeros compromisos del “Kaiser de Michoacán” al frente del equipo. Márquez llegó al cargo tras asumir el relevo de Javier Aguirre, con quien trabajó durante un par de años como asistente hasta la culminación del Mundial.
Esta seguidilla de empates representa el arranque de gestión más flojo para un técnico del cuadro nacional desde 2003, cuando el argentino Ricardo La Volpe tomó las riendas del proyecto. “Hay cosas por mejorar, pero en tan poco tiempo es difícil”, reconoció Márquez. “Creo que estoy contento, pero no satisfecho; hay que seguir trabajando”, dijo.
La apuesta por la juventud
Para el choque contra Perú, el estratega modificó por completo su alineación e ingresó a 11 futbolistas distintos respecto a los que iniciaron contra Colombia. La decisión respondió a su deseo de observar a la mayor cantidad posible de elementos jóvenes con miras a un recambio generacional.
“Creo en los jóvenes, por algo me atreví a presentar este once. No sé quién más se hubiera atrevido a hacer algo así”, afirmó. “Confío en la calidad de los jugadores y hay que darles el respaldo necesario para que estos partidos nos demuestren quién va por buen camino y quién no”, agregó.
Es muy probable que ante Estados Unidos el técnico recurra al cuadro base, echando mano de los futbolistas con experiencia en la pasada Copa del Mundo.
La rivalidad desde la banca
Rafael Márquez experimenta la rivalidad desde la banca en su nuevo función como director técnico de la selección nacional. En su etapa como futbolista profesional, Márquez disputó 13 encuentros oficiales ante la escuadra norteamericana, registrando un balance de cuatro victorias, tres empates y seis derrotas.
Durante esos enfrentamientos recibió dos tarjetas rojas, destacando la memorable expulsión que sufrió en los octavos de final del Mundial de Corea-Japón 2002. El estratega ha logrado transmitir a sus dirigidos la dimensión de este enfrentamiento. “Este es un partido aparte; te mencionan a Estados Unidos y sabes que es una guerra”, aseguró el zaguero Everardo López.
Un rival en alza
Estados Unidos llega a esta cita con la moral por alto alto tras conseguir contundentes triunfos sobre Perú (4-0) y Chile (4-2). El técnico Mauricio Pochettino aprovecha estos encuentros de preparación para evaluar nuevas opciones de cara al próximo ciclo mundialista con Estados Unidos.
El estratega argentino optó por darle descanso a sus principales figuras, dejando fuera de la convocatoria a referentes como Christian Pulisic, Weston McKennie, Folarin Balogun y Timothy Weah.