Cada 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas, una fecha que busca reconocer que estas no son una versión gestual del español, el inglés u otras lenguas habladas, sino idiomas completos, con gramática, estructura y características propias.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó esta fecha en diciembre de 2017 y la conmemoración se realizó por primera vez en 2018.

La fecha coincide con el aniversario de la fundación de la Federación Mundial de Sordos, creada el 23 de septiembre de 1951. Actualmente, esta organización reúne a 135 asociaciones nacionales y fue una de las principales impulsoras de la propuesta ante la ONU.

Una historia marcada por la exclusión

El reconocimiento de las lenguas de señas también tiene detrás una larga historia de discriminación.

Después del Congreso de Milán de 1880, el oralismo se impuso durante décadas como método educativo para las personas sordas. En distintos lugares, el uso de señas llegó a ser prohibido o castigado dentro de las aulas.

Esta decisión tuvo consecuencias en el acceso de las personas sordas a la educación y contribuyó a retrasar el reconocimiento de las lenguas de señas como parte de su identidad, cultura y comunidad.

Por ello, la conmemoración del 23 de septiembre también busca recordar la importancia de garantizar que las personas sordas puedan acceder desde temprana edad a su lengua natural.

Más de 300 lenguas de señas en el mundo

De acuerdo con estimaciones de la Federación Mundial de Sordos, existen más de 300 lenguas de señas utilizadas por alrededor de 70 millones de personas sordas en todo el mundo.

Además, más del 80 por ciento de esta población vive en países en desarrollo, donde el acceso a educación y servicios en su propia lengua continúa siendo limitado.

Al igual que ocurre con las lenguas habladas, las lenguas de señas no son universales. Cada país puede contar con su propia lengua de señas y también pueden existir variantes regionales, con vocabulario, expresiones y formas de comunicación particulares.

Un derecho, no solo una herramienta de apoyo

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce las lenguas de señas y establece que deben recibir un trato equivalente al de las lenguas habladas.

El acceso temprano a una lengua de señas es considerado fundamental para el desarrollo de las personas sordas y para garantizar su acceso a la educación, la salud, el empleo y la participación plena en la sociedad.

Por ello, el Día Internacional de las Lenguas de Señas no se limita a promover su aprendizaje. También busca cambiar la manera en que son percibidas: no como simples gestos o una herramienta auxiliar, sino como lenguas vivas, completas y parte fundamental de la identidad y cultura de millones de personas.