Ciudad Juárez.- La conmemoración del Día de los Primeros Auxilios pone el foco en una realidad ineludible: en una emergencia, los primeros minutos pueden definir la supervivencia de una persona. Por ello, tener nociones básicas de primeros auxilios se convierte en una herramienta crucial mientras llegan los servicios de rescate y atención médica.
Los paramédicos, rescatistas y elementos de emergencia son reconocidos en esta fecha por su labor diaria. Estos profesionales intervienen en accidentes, enfermedades súbitas y escenarios de riesgo, brindando atención oportuna a quienes lo necesitan. Su papel es vital: son los primeros profesionales de la salud en arribar a muchos contextos críticos.
Su trabajo va más allá del traslado de pacientes. Evalúan la condición de los lesionados, estabilizan sus signos vitales, controlan hemorragias, atienden traumatismos y aplican procedimientos especializados para evitar que la emergencia se agrave durante el trayecto al hospital. La colaboración entre la población y los paramédicos es esencial: un ciudadano capacitado puede iniciar las primeras maniobras y dar información precisa al número de emergencias, mientras los profesionales continúan con la atención especializada, estabilizan al paciente y lo trasladan de manera segura para que reciba tratamiento hospitalario.
Óscar Carmona, teniente de equipo de paramédicos de la Dirección de Protección Civil, subrayó la importancia de que la población cuente con conocimientos elementales para actuar ante una emergencia. En muchas ocasiones, los ciudadanos son los primeros en encontrarse frente a una persona que requiere ayuda. La ayuda de un ciudadano capacitado durante los primeros minutos puede ser el puente entre una emergencia y la llegada de los paramédicos.
La intervención de los paramédicos comienza desde que reciben el reporte y continúa con la valoración del paciente, la aplicación de los primeros cuidados y la coordinación con los hospitales para garantizar una atención adecuada. Para ello, los elementos deben mantenerse en capacitación constante y preparados para responder a distintos tipos de situaciones, desde accidentes viales hasta paros cardiorrespiratorios.
Entre las maniobras fundamentales destaca la reanimación cardiopulmonar (RCP), un procedimiento de emergencia que se aplica cuando una persona deja de respirar o su corazón se detiene, con el objetivo de mantener la circulación de la sangre y el oxígeno mientras llega la atención especializada. Otra técnica de gran importancia es la maniobra de Heimlich o compresión abdominal, utilizada en casos de atragantamiento cuando un objeto bloquea la vía aérea e impide que el aire llegue a los pulmones.
Estas maniobras deben aprenderse mediante capacitación adecuada. Conocer los principios básicos de estas maniobras permite a la ciudadanía reaccionar con mayor seguridad ante una situación crítica y solicitar de inmediato el apoyo de los servicios de emergencia. El llamado, en este Día de los Primeros Auxilios, es a que la población no permanezca como simple espectadora ante una emergencia, sino que busque capacitarse y adquirir conocimientos que pueden convertirse en una herramienta para proteger a familiares, amigos, compañeros de trabajo e incluso a personas desconocidas.
Los cuerpos de emergencia cuentan con preparación especializada para atender este tipo de situaciones. La intervención profesional de los paramédicos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, gracias a su experiencia, preparación y capacidad para actuar bajo presión.