Las generaciones más jóvenes podrían estar experimentando un envejecimiento biológico más acelerado que las anteriores, de acuerdo con un estudio que analizó información de más de 154 mil adultos del Reino Unido y alrededor de 10 mil personas en Estados Unidos.
La investigación utilizó la herramienta PhenoAge, un método que estima la edad biológica a partir de nueve indicadores obtenidos mediante análisis de sangre, los cuales reflejan el estado del metabolismo, el sistema inmunitario y el funcionamiento de distintos órganos.
Detectan diferencias entre generaciones
Los resultados mostraron una diferencia entre los grupos analizados. En el Reino Unido, las personas nacidas entre 1965 y 1974 presentaron una brecha de edad biológica 23 por ciento mayor que quienes nacieron entre 1950 y 1954.
En Estados Unidos, la diferencia fue aún más marcada: los participantes nacidos durante la década de 1990 registraron una brecha estandarizada 92 por ciento mayor que aquellos nacidos entre 1965 y 1969.
Los investigadores aclaran que esto no significa que todos los jóvenes estén envejeciendo prematuramente ni que una persona nacida en los años noventa tenga órganos equivalentes a los de alguien mucho mayor. Los porcentajes únicamente comparan diferencias estadísticas entre generaciones.
¿Qué podría estar acelerando el envejecimiento?
Aunque las causas exactas aún se investigan, los especialistas consideran que el fenómeno podría estar relacionado con una combinación de factores propios del estilo de vida actual, entre ellos:
Sedentarismo prolongado.
Obesidad y alteraciones metabólicas desde edades tempranas.
Alimentación basada en productos ultraprocesados.
Falta de sueño y horarios irregulares.
Contaminación ambiental.
Exposición constante a diversas sustancias químicas.
Además, el estrés cotidiano también podría desempeñar un papel importante. Jornadas laborales extensas, permanecer muchas horas sentado, dormir poco o usar dispositivos electrónicos hasta altas horas de la noche favorecen procesos como la inflamación y la resistencia a la insulina, asociados con el deterioro biológico.
Relación con enfermedades
El estudio encontró que una mayor diferencia entre la edad biológica y la edad cronológica se asoció con un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer antes de los 55 años, especialmente de pulmón, aparato digestivo, útero y colorrectal.
Sin embargo, los investigadores enfatizan que la investigación no demuestra una relación de causa y efecto. Se trata de un estudio observacional, por lo que serán necesarios seguimientos a largo plazo para confirmar cómo influye el envejecimiento biológico en la aparición de enfermedades.
Los hábitos siguen haciendo la diferencia
Los especialistas recuerdan que no existen pruebas caseras capaces de determinar con precisión la edad biológica de una persona y que herramientas como aplicaciones o cuestionarios en internet no sustituyen una evaluación médica.
Aun así, destacan que muchos de los factores asociados con el envejecimiento pueden modificarse mediante hábitos saludables, como realizar actividad física con regularidad, incluir ejercicios de fuerza, dormir lo suficiente, evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y mantener una alimentación equilibrada.
El mensaje principal del estudio no es que millennials y centennials estén condenados a envejecer antes, sino que las condiciones de vida actuales podrían estar dejando un impacto medible en el organismo, lo que refuerza la importancia de la prevención y del cuidado de la salud desde edades tempranas.