Las Cruces.- Un operativo interinstitucional en Las Cruces, Nuevo México, culminó con la incautación de 19 armas de fuego, tres dispositivos para convertir armas en ametralladoras y cantidades significativas de narcóticos, además de la imputación de seis personas a nivel federal. La acción conjunta, que integró a fuerzas federales, estatales y locales, permitió también esclarecer 11 ataques a balazos desde vehículos en la región.

La Unidad de Crímenes Callejeros del Departamento de Policía de Las Cruces lideró la investigación, con el respaldo de la Agencia de Narcóticos de Las Cruces/Doña Ana Metro, el FBI, el Grupo de Trabajo de Calles Seguras y la Oficina del Sheriff del Condado de Doña Ana. Durante las diligencias se ejecutaron alrededor de 58 procesos legales —entre órdenes de cateo, arresto y mandatos judiciales— que sumaron más de 800 páginas.

El despliegue táctico dejó como saldo el decomiso de aproximadamente 265 gramos de metanfetamina y 200 gramos de fentanilo, así como dos chalecos antibalas. Estos resultados se enmarcan en la iniciativa nacional Summer Heat, con la que el FBI busca contener la violencia estival mediante una mayor presencia y coordinación con aliados locales.

La Fiscalía federal para el Distrito de Nuevo México formalizó cargos contra seis individuos por delitos que incluyen posesión y descarga de arma de fuego en zona escolar, tenencia de arma con número de serie alterado, recepción de arma bajo proceso penal, posesión por parte de delincuentes y de chaleco antibalas por delincuente violento, así como distribución de metanfetamina y fentanilo.

En paralelo, varios de los implicados enfrentan procesos en tribunales estatales por agresión y lesiones agravadas con arma mortal, disparos desde un vehículo en movimiento —múltiples cargos—, tenencia ilegal de pistola por menores de 19 años y posesión de cocaína. El esclarecimiento de los 11 tiroteos desde automóviles fue posible gracias a la información recabada durante la indagatoria.

Las autoridades optaron por reservar los nombres de los acusados, pues la investigación sigue abierta y se prevén nuevas acciones. El anuncio fue difundido por el primer fiscal federal asistente Ryan Ellison, el agente especial a cargo Justin A. Garris, de la oficina del FBI en Albuquerque, y el jefe policial Jeremy Story.