Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó este jueves la interpretación de un sondeo difundido en redes sociales que sugería un respaldo mayoritario a la intervención militar estadunidense en México. Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó de "absurda" la lectura que un exfuncionario antidrogas hizo del ejercicio y presentó cifras que apuntan en sentido contrario.

El origen de la polémica fue una publicación de Simón Levy, exsubsecretario de Turismo en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En su cuenta de X, Levy preguntó a sus seguidores si permitirían el ingreso de fuerzas especiales estadunidenses para detener a políticos mexicanos con órdenes de arresto vigentes en Estados Unidos. La imagen que circuló reportaba 11 por ciento a favor de la soberanía, pero no incluía muestra, metodología ni representatividad estadística.

Derek Maltz, exadministrador interino de la DEA, retomó ese sondeo no científico y lo presentó como evidencia de que los mexicanos "abrumadoramente" respaldarían el uso de fuerzas militares estadunidenses para capturar a políticos señalados por corrupción. Maltz ha protagonizado en las últimas semanas otras publicaciones polémicas, entre ellas un video generado con inteligencia artificial sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Un reportero cuestionó a la presidenta sobre este episodio y calificó de "absurda" la interpretación difundida por Maltz. Sheinbaum coincidió en que esa lectura no refleja el sentir de la población. Según explicó, una encuesta distinta —cuya metodología y origen no quedaron plenamente precisados durante la conferencia— arrojaría resultados opuestos: 9 por ciento a favor de una intervención como la planteada y 91 por ciento en contra.

La difusión de un sondeo no científico en X, amplificado por un exfuncionario antidrogas de Estados Unidos, reactivó la fricción bilateral en seguridad y llevó a Claudia Sheinbaum a exhibir cifras contrarias. La gran mayoría de los mexicanos, dijo, rechaza cualquier intervención extranjera "por nuestra historia, por lo que somos, por el sentido nacionalista". Subrayó que su gobierno mantendrá una postura de "coordinación sin subordinación" frente a Washington.

Señaló que esa posición responde a un mandato constitucional y no a una preferencia coyuntural. Durante el intercambio se leyeron también los resultados de otro ejercicio de opinión sobre el combate al narcotráfico, con la siguiente distribución: 50 por ciento respalda cooperación con EU sin subordinación; 33 por ciento considera que solo el gobierno mexicano debe combatir al crimen organizado; 9 por ciento aceptaría operativos estadunidenses para detener o eliminar miembros de organizaciones criminales; 8 por ciento no supo o no contestó.

En la misma conferencia, un periodista planteó la hipótesis de que la difusión de encuestas como la de Levy formaría parte de una estrategia más amplia, con paralelismos en otros países de Sudamérica, orientada a influir en cambios de régimen mediante campañas digitales y granjas de bots. Citó como ejemplo el caso del argentino Fernando Cerimedo, señalado en el pasado por su vínculo con este tipo de operaciones. Se trata, hasta ahora, de una lectura interpretativa expuesta por el propio reportero y no de una acusación formal confirmada por el gobierno mexicano.