El Paso.- El gobernador Greg Abbott reveló este jueves en El Paso una batería de iniciativas con las que busca bajar el costo de vida en Texas, abarcando desde impuestos prediales hasta el precio de los medicamentos. Lo hizo en la obra de una futura vivienda, propiedad de Joe Sotero, para subrayar que sus propuestas apuntan directamente al bolsillo de las familias.
En el centro del plan está lo que Abbott calificó como el recorte más audaz jamás visto a los impuestos a la propiedad, con la promesa de volverlo permanente. La intención es que cada dueño de casa en Texas sienta un alivio de miles de dólares al año en su factura fiscal.
Para los seguros de vivienda, la estrategia incluye reforzar los techos. Según explicó, esta mejora "podría hacer que un techo sea más estable y reducir el costo de una vivienda en aproximadamente un 10 por ciento anual, generando ahorros de alrededor de 15 mil dólares durante la vida útil del techo". En el caso automotriz, propuso un descuento para conductores con buen historial, que de acuerdo con las aseguradoras puede abaratar la póliza "hasta en un 30 por ciento".
En el terreno de la salud, Abbott planteó "eliminar los requisitos obligatorios de las pólizas de seguro médico", aunque aclaró que se conservarían "todas las necesidades esenciales de atención médica". La medida, argumentó, reduciría el costo para una familia de cuatro "en más de mil dólares al año", bajaría el gasto de los empleadores "en aproximadamente un 20 por ciento anual" y "añadiría cerca de un millón de texanos más a los puestos de trabajo relacionados con el seguro médico".
El mandatario recordó que ya firmó una ley que fija en 25 dólares al mes el precio de la insulina y ahora busca extender ese tope a inhaladores y epinefrina. En cuanto a la vivienda, acusó que "algunos gobiernos locales están eludiendo la ley e imponiendo costosas normativas", por lo que su nueva legislación "pondrá fin a esta situación y eliminará definitivamente esas costosas normativas locales de construcción".
Para acelerar las obras, Abbott propuso que los constructores puedan contratar inspectores externos "desde el principio", que las autoridades locales verifiquen la habitabilidad "en un plazo de diez días" y que se penalice a las ciudades que incumplan impidiéndoles "recuperar el impuesto sobre las ventas en esa jurisdicción". También impulsa diseños preaprobados para "ahorrar miles de dólares en el costo de una vivienda para que alguien se mude".
En otro frente, el gobernador anunció la suspensión inmediata de nuevas aprobaciones para centros de datos en Texas, mientras Ercot y la Comisión de Servicios Públicos realizan una auditoría. La moratoria aplica a "cualquier nueva aprobación o cualquier cosa que se haga a partir de ahora", aunque reconoció que "hay todo tipo de restricciones constitucionales" para cambiar lo ya autorizado. Además, propuso eliminar los sistemas eléctricos municipales monopolísticos, citando a San Antonio y Austin como ciudades donde los residentes "no tienen acceso a esos proveedores minoristas" para elegir la tarifa que más les convenga.