Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó este miércoles cualquier ruptura con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y atribuyó los rumores de facciones dentro de Morena a una visión machista que intenta socavar al movimiento.

Desde Palacio Nacional, la mandataria calificó de “absolutamente absurdo” el supuesto de una “profunda división” entre ambos, y sostuvo que López Obrador “ha sido sumamente respetuoso” con su administración.

Sheinbaum precisó que el exmandatario está “retirado de la vida pública en términos de la acción política”, concentrado en su segundo libro, y que no le ha sugerido acciones como “haz esto, haz aquello”.

La jefa del Ejecutivo ligó la versión de que “detrás de la presidenta está gobernando López Obrador” con “una idea muy machista”, y apuntó que esos señalamientos surgieron a raíz del caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Negó que ella o el expresidente influyan en la selección de candidaturas de Morena, pues estas las define la ciudadanía “porque lo ponen las encuestas”. Afirmó que los intentos por “debilitar al movimiento” no prosperarán.

La mandataria vinculó el apoyo a su gobierno con el apego a principios como “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”, y recordó que en su segundo Informe de Gobierno, el 1 de septiembre, ya había declarado: “Aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos”.

En ese informe también abordó la relación con Estados Unidos bajo las premisas de “respeto a la soberanía” y “responsabilidad compartida”, mientras la Fiscalía General de la República mantiene investigaciones contra Rocha Moya y otros diez señalados por Washington.