Chihuahua.— Con recursos de su propio bolsillo para comprar materiales de trabajo y bajo una sobrecarga laboral provocada por la falta de personal, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcharon este domingo en la capital de Chihuahua para denunciar las carencias que enfrentan en las unidades médicas y exigir soluciones a las autoridades.

Los manifestantes señalaron que la escasez incluye materiales básicos para la atención de los pacientes, como jeringas, cubrebocas, abatelenguas y hojas para notas médicas, además de uniformes e instrumentos de exploración. También reportaron falta de reactivos para estudios de laboratorio y de equipos como estetoscopios, oxímetros, termómetros y otoscopios.

La protesta comenzó a las 10:00 horas en la Plaza Mayor y avanzó hacia las oficinas de la delegación del Seguro Social, contiguas al Hospital Morelos, donde los trabajadores expusieron una serie de deficiencias que, aseguraron, dificultan la prestación de los servicios y deterioran sus condiciones laborales.

Uno de los principales reclamos fue la falta de personal para cubrir vacaciones, incapacidades y otras ausencias. De acuerdo con los inconformes, las funciones de quienes dejan temporalmente sus puestos se distribuyen entre los empleados disponibles, lo que incrementa la carga de trabajo y el desgaste físico y emocional.

Esta situación, advirtieron, reduce el tiempo que pueden dedicar a cada paciente y aumenta el riesgo de errores durante la atención médica.

La falta de especialistas constituye otro de los problemas señalados. Los trabajadores reportaron una cantidad insuficiente de médicos en áreas como cardiología, endocrinología, neurología, oncología, traumatología, ginecología y pediatría, además de obstáculos para acceder a estudios de diagnóstico y procedimientos quirúrgicos.

Indicaron que la falta de citas para tomografías y ultrasonidos, así como las listas de espera de seis meses o más, prolongan los tiempos para recibir atención en hospitales de segundo y tercer nivel.

A las dificultades para obtener consultas y estudios se suma la saturación de los servicios de Urgencias, donde, según denunciaron, algunos pacientes deben esperar horas e incluso días ante la falta de camas y camillas. La escasez de medicamentos y materiales de curación, incluidas jeringas y soluciones intravenosas, agrava las limitaciones para atender la demanda.

Los trabajadores advirtieron que las deficiencias no solo repercuten en quienes laboran en el instituto, sino también en los derechohabientes que dependen de sus servicios para recibir diagnósticos y tratamientos oportunos.

Con la consigna “Sin insumos, sin personal y sin infraestructura no hay atención digna”, exigieron el abastecimiento de materiales y medicamentos, la cobertura de las plazas necesarias y mejoras en el equipamiento y las instalaciones hospitalarias.

Los inconformes demandaron que las autoridades del IMSS traduzcan sus reclamos en medidas concretas para garantizar condiciones adecuadas de trabajo y una atención médica segura y oportuna.