Un adulto mayor lleva más de una semana hospitalizado en la Clínica 06 del IMSS en Ciudad Juárez sin haber sido valorado por un cardiólogo, pese a que un especialista particular diagnosticó un infarto agudo y urgió su traslado. La denuncia fue hecha pública por su hija, la escritora Lluvia Eileana Bernal, quien exige atención especializada para su padre.
Los síntomas comenzaron el domingo 2 de agosto, cuando la familia pensó que se trataba de un golpe de calor. Sin embargo, la presión arterial del hombre era de 80 sobre 60 y su estado era delicado, por lo que acudió esa noche a Urgencias de la Clínica 06. Tras una primera valoración, fue enviado a casa con medicamento para las náuseas, sin que se detectara el problema cardiaco.
Retraso en el diagnóstico y electrocardiograma pagado de forma particular
Al día siguiente, el paciente acudió con su médico familiar, quien solicitó estudios de laboratorio, radiografía de tórax y un electrocardiograma. En el IMSS les informaron que no había disponibilidad para este último estudio hasta octubre, por lo que la familia decidió costearlo de manera particular. El resultado fue anormal, lo que encendió las alertas.
El martes 4 de agosto, la familia consiguió una consulta con un cardiólogo privado. El especialista confirmó que el hombre había sufrido un infarto agudo y extendió una carta para solicitar su hospitalización inmediata en el IMSS. Desde entonces, el paciente permanece internado en Medicina Interna de la Clínica 06, sin acceso a un cardiólogo porque el hospital no cuenta con esta especialidad.
Un traslado que no llega y equipo médico con fallas
La familia sostiene que el paciente requiere un cateterismo y un traslado a la Clínica 02. Sin embargo, pese a solicitarlo diariamente, solo les han dicho que está en lista de espera y es considerado prioritario, pero no hay disponibilidad. Bernal también denunció que el equipo para monitoreo cardiaco presenta fallas y que en ocasiones no se ha realizado el electrocardiograma diario indicado.
Además, la escritora manifestó su inconformidad por el trato de uno de los médicos internistas, quien les habría advertido sobre el riesgo del paciente y la falta de recursos para el procedimiento. Ante la imposibilidad económica de costear un cateterismo privado, la familia preguntó si el IMSS podía canalizarlo a una institución privada, pero esa opción no estaba disponible por el momento.
Pese a todo, Bernal reconoció la labor del personal de enfermería y de los médicos residentes, a quienes describió como respetuosos y pacientes. Su padre se encuentra estable y ha respondido bien a los medicamentos, pero sigue en riesgo mientras no reciba el procedimiento indicado. “Necesita la atención, necesita el medicamento. No nos vamos a dar por vencidas”, afirmó Bernal, quien pidió orientación sobre cómo lograr que su padre sea valorado por un cardiólogo.
Personal del IMSS informó que tenía conocimiento del caso.