Ciudad Juárez.– Activistas ambientales realizaron este sábado una protesta en contra de la destrucción de la Sierra Muleros, también conocida como Montaña Cristo Rey, derivada de la construcción del muro fronterizo entre Nuevo México y Chihuahua.

La manifestación fue organizada por el colectivo Sierra de Juárez y reunió a integrantes de la comunidad, biólogas, ambientalistas y representantes de otros proyectos ciudadanos, quienes participaron en actividades de divulgación científica, elaboración de carteles, dinámicas para infancias, caminatas de observación y labores de limpieza.

El coordinador del colectivo Sierra de Juárez, Ray Aguilar, explicó que la protesta formó parte de una jornada simultánea de movilizaciones realizadas también en Arizona y Texas, donde grupos ambientalistas se pronunciaron contra la destrucción de espacios naturales considerados sagrados para comunidades nativas.

“Estamos uniéndonos en voz para enaltecer la Sierra de Muleros-Cristo Rey, este espacio natural tan importante para nosotros en la comunidad ya que es un corredor biológico importante. No es un tema solo de importancia ecológica, también es histórica, de fe y de comunidad, de esparcimiento para la comunidad fronteriza”, expresó.

El activista señaló que la construcción del muro fronterizo provoca fragmentación de espacios naturales y afecta tanto a la biodiversidad como a las comunidades que habitan la región.

“Con el tema de la construcción del muro fronterizo, que fragmenta nuestros espacios naturales y que fragmenta a nuestra comunidad”, manifestó durante el evento.

Aguilar destacó la necesidad de que autoridades de México y Estados Unidos reconozcan el valor ecológico y social de la zona fronteriza.

“Existe apatía y estigma respecto a las personas que están en contexto de movilidad y de seguridad. Este espacio es importante para la ecología, queremos que la comunidad lo reconozca como un espacio natural importante, para la conservación y protección para ambas ciudades”, señaló.

La protesta se realizó en los alrededores del Museo Casa de Adobe, ubicado en la zona limítrofe entre Chihuahua, Texas y Nuevo México, área integrada por la Sierra de Muleros, el río Bravo y parte del corredor natural que conecta con la Montaña Franklin y la Sierra de Juárez.

De acuerdo con los organizadores, en este corredor transfronterizo se han documentado más de 500 especies de anfibios, reptiles, aves, mamíferos e insectos.

“Se van a ver afectados por la construcción del muro fronterizo y las barreras actuales de urbanización que estamos teniendo aquí en la frontera”, apuntó Aguilar.

Durante las actividades también se colocaron carteles con mensajes como “Viva la Sierra de Muleros”, “Los cerros están vivos”, “Fronteras unidas”, “Aquí es un corredor biológico” y “Alto a la destrucción de nuestros cerros”.