Chihuahua.- La propagación del gusano barrenador hacia Chihuahua, donde ya se reportan cerca de 90 casos, es resultado de la inacción del Gobierno federal ante las advertencias emitidas hace aproximadamente dos años para blindar la frontera sur del país.

Así lo denunció Arturo Medina, coordinador de la bancada del PRI en el Congreso del estado, quien recordó que desde entonces se pidió frenar el ingreso de ganado procedente de Centroamérica, sin obtener respuesta.

“Desgraciadamente, el Gobierno federal hizo caso omiso hace cerca de dos años cuando nosotros exhortábamos y pedíamos que se cerrara la frontera sur del país para que no se expandiera el gusano barrenador”, declaró el legislador.

El parásito, que representa un riesgo para la actividad pecuaria de la región, avanzó desde el sur hasta alcanzar el norte del país, según detalló Medina. “Desgraciadamente, vino avanzando en el sur del país, en el centro del país y, desgraciadamente, pues ya nos llegó al norte”, agregó.

El coordinador priista subrayó que la presencia de la plaga ya se refleja en territorio estatal y que las medidas preventivas debieron aplicarse desde los primeros llamados de alerta, por lo que responsabilizó al Gobierno federal de no haber contenido a tiempo la propagación.

La falta de controles sanitarios en el ingreso de ganado infectado, insistió, evidencia las consecuencias de desatender los exhortos de las entidades federativas. El sector ganadero de Chihuahua mantiene una estrecha relación con el mercado nacional y las exportaciones, lo que agrava el impacto potencial.