Austin, Texas.– El gobernador de Texas, Greg Abbott, amplió la declaratoria estatal de desastre ante la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS), luego de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmara un nuevo caso de la plaga en un becerro de tres semanas de edad en el condado de Zavala.

La actualización de la emergencia busca reforzar la protección de la industria ganadera texana, movilizar recursos extraordinarios y acelerar las acciones para contener el avance del parásito en el sur del estado.

De acuerdo con las autoridades, el nuevo caso fue detectado en un ternero ubicado a poco más de cinco millas del primer contagio reportado, situación que mantiene en alerta a productores y especialistas sanitarios.

Durante el anuncio, Abbott informó que la declaratoria prioriza la atención en los condados de Zavala y Uvalde y permitirá disponer de recursos estatales adicionales para enfrentar la emergencia.

“Estoy emitiendo una declaración de desastre estatal actualizada para dejar dos cosas muy claras. Primero, autorizo el uso de todos los recursos disponibles del gobierno estatal para responder a este desastre y reasignar recursos de todo el estado según sea necesario”, sostuvo el mandatario.

Como parte de la estrategia de contención, Texas coordinará acciones con autoridades federales y con el Sistema Universitario de Texas para fortalecer la vigilancia sanitaria y reducir la reproducción de la plaga.

Entre las medidas anunciadas destacan la agilización del traslado de moscas estériles hacia las zonas afectadas y la aceleración de la construcción de una planta de producción de insectos estériles en la ciudad de Edinburg.

“Ya hemos erradicado esta plaga antes y lo haremos de nuevo”, afirmó Abbott.

El gusano barrenador del Nuevo Mundo representa una amenaza para la ganadería debido a que sus larvas invaden heridas abiertas en animales vivos, provocando graves afectaciones sanitarias y económicas.

Desde 2025, Texas mantiene un equipo especializado integrado por ganaderos, veterinarios y expertos en fauna silvestre para monitorear y responder a posibles brotes, en coordinación con agencias estatales y federales.