Kinshasa.- La Organización Mundial de la Salud enviará expertos y apoyará la apertura de tres centros de tratamiento contra el ébola en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, tras el brote de la rara cepa Bundibugyo que ya ha dejado más de 110 muertos.
La OMS declaró emergencia de salud pública internacional luego de que se reportaran más de 300 casos sospechosos en Ituri y Kivu del Norte, además de un caso sospechoso y una muerte en la vecina Uganda.
Especialistas señalaron que la variante se propagó durante semanas sin ser detectada debido a que inicialmente se realizaron pruebas para otra cepa del virus, lo que retrasó la respuesta sanitaria.
"Debido a que las pruebas iniciales buscaron la cepa equivocada de ébola, obtuvimos falsos negativos y perdimos semanas de tiempo de respuesta", indicó Matthew M. Kavanagh, director del Centro de Política y Salud Global de la Universidad de Georgetown.
El ministro de Salud del Congo, Samuel Roger Kamba, informó que el primer fallecimiento ocurrió el 24 de abril en Bunia, mientras que el primer caso confirmado llegó hasta el 14 de mayo.
El virus Bundibugyo es una variante poco frecuente del ébola y provoca síntomas como fiebre, dolor muscular, vómito, diarrea y hemorragias. Actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos ampliamente disponibles.
Ante el brote, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitieron alertas sanitarias y anunciaron restricciones de ingreso para viajeros provenientes de Congo, Uganda y Sudán del Sur.
La región oriental del Congo enfrenta además una crisis humanitaria y violencia armada, lo que complica las labores de contención del brote.

