Ciudad de México.– El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, pasó de ocupar cargos estratégicos dentro del Ejército mexicano a enfrentar acusaciones en Estados Unidos por presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
El general en retiro fue detenido recientemente en Arizona y posteriormente trasladado a una prisión federal en Brooklyn, Nueva York, como parte de una investigación que involucra a funcionarios y figuras políticas sinaloenses señaladas por presunta colaboración con estructuras del narcotráfico.
De acuerdo con las imputaciones presentadas por autoridades estadounidenses, Mérida Sánchez habría recibido pagos mensuales de hasta 100 mil dólares a cambio de alertar sobre operativos de seguridad y permitir actividades atribuidas al grupo criminal encabezado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Las investigaciones también sostienen que existirían filtraciones relacionadas con laboratorios clandestinos y acciones antidrogas.
Gerardo Mérida desarrolló gran parte de su carrera dentro de las Fuerzas Armadas mexicanas. Fue formado en el Heroico Colegio Militar y en la Escuela Superior de Guerra, además de ocupar posiciones relevantes entre 2018 y 2022 en zonas militares de Michoacán, Oaxaca y Puebla.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto también encabezó áreas relacionadas con inteligencia militar.
Su trayectoria comenzó a verse envuelta en controversias tras asumir en 2023 la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, cargo al que llegó con respaldo político del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y del senador Enrique Inzunza Cázares.
Previo a su captura, circularon versiones sobre una posible negociación con autoridades estadounidenses para entregarse y colaborar dentro de las investigaciones federales abiertas en Nueva York.

