Ginebra.- La FIFA decidió frenar su plan de vender una participación de su negocio a inversores externos, luego de enfrentar oposición de dirigentes del futbol internacional y una división entre sus principales autoridades.

La propuesta generó una fuerte reacción dentro de la comunidad futbolística, lo que llevó a la organización a dar marcha atrás en la iniciativa.

El proyecto formaba parte de los esfuerzos de la FIFA por explorar nuevas vías de inversión y crecimiento económico, aunque la falta de respaldo interno habría impedido que avanzara.

La decisión fue publicada en sus redes sociales, donde se afirmó que el proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo sentar las bases para fortalecer aún más a las Asociaciones Miembro de la FIFA y al deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario.

Esto solo se llevaría a cabo si la mayoría de las Asociaciones Miembro lo apoyaban y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y demás partes interesadas.

"Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha generado divisiones que, independientemente del nivel de apoyo, ya no benefician el objetivo inicial. Nuestro propósito siempre ha sido —y seguirá siendo— unir y mejorar. Por consiguiente, esta propuesta no seguirá adelante. De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con el espíritu de interés común por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el fútbol en todo el mundo, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo", dice el comunicado.

Infantino había propuesto escindir los negocios comerciales de la FIFA —incluidas las Copas del Mundo y los Mundiales de Clubes, tanto masculinos como femeninos— en una filial de 20 mil millones de dólares, con un 20 por ciento en manos de inversionistas privados.