Ciudad Juárez.- En Ciudad Juárez, el tradicional color naranja del Día de Muertos comienza a florecer con una producción local de 10 mil macetas de cempasúchil, cultivadas por el agricultor Juan Carlos López Núñez. A través del Vivero Valencia, ubicado sobre el bulevar Cuatro Siglos, después de la calle Arizona, el productor ofrece flores cultivadas en esta ciudad para que las familias fronterizas puedan llevarlas a sus hogares y altares.
Detrás de esta cosecha existe un trabajo constante de capacitación por parte de productores y floricultores, quienes buscan perfeccionar sus técnicas para obtener plantas de calidad capaces de adaptarse a las condiciones de la frontera y conservar su belleza durante más tiempo.
Uno de los principales retos es lograr que las flores resistan las variaciones de temperatura propias de Ciudad Juárez. Por ello, los cuidados durante su desarrollo y después de que llegan a los hogares son fundamentales para prolongar su vida, con el objetivo de que las macetas puedan mantenerse en buenas condiciones durante más de un mes.
Entre las recomendaciones más importantes destaca la forma de regarlas: el agua debe aplicarse directamente en la tierra, por debajo de la flor, y nunca sobre ella, para favorecer su conservación y evitar que se deteriore. La atención al riego y las condiciones en las que se mantiene la planta pueden marcar la diferencia en su duración.
Las macetas se encuentran disponibles en el Vivero Valencia, sobre el bulevar Cuatro Siglos, después de la Arizona, con precios de 50 y 80 pesos, dependiendo de la presentación.
El establecimiento permanecerá abierto de lunes a domingo, de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche, hasta el próximo 2 de noviembre, para que las familias puedan acudir por sus flores y prepararse para una de las celebraciones más arraigadas de la cultura mexicana.