Ciudad Juárez.- En Ciudad Juárez, los tamaquiles se han convertido en un platillo representativo del restaurante Las Hijas del Maíz. Esta creación 100 por ciento juarense surgió de un antojo y la experimentación de Tamara, hija de la señora Enedina Nájera, al bañar un tamal con salsa de guisado, queso, crema, cebolla morada, cilantro y frijoles refritos.
La historia comenzó en la cocina de la señora Enedina Nájera cuando Tamara decidió experimentar con un tamal. La idea era sencilla, pero el resultado fue extraordinario: bañarlo con la misma salsa del guisado de relleno, agregar queso para gratinar, crema, cebolla morada, cilantro fresco y acompañarlo con frijoles refritos.
Así nacieron los tamaquiles, una fusión entre el tradicional tamal y los clásicos chilaquiles que combina lo mejor de dos de los desayunos favoritos de los mexicanos en un solo platillo.
Quienes los prueban aseguran que son el remedio perfecto después de una noche de fiesta, aunque también son una excelente opción para consentirse cualquier día de la semana. Su sabor casero, las porciones generosas y el toque artesanal los han convertido en uno de los favoritos entre los comensales de la frontera.
Los tamaquiles forman parte del amplio menú de Las Hijas del Maíz, un restaurante que apuesta por rescatar los sabores tradicionales de la cocina mexicana. Entre sus especialidades también destacan el pozole estilo Guerrero, tamales en hoja de plátano, tamales norteños, chilaquiles, quesadillas, empanadas, comida corrida, caldo de res, tamales dulces y una gran variedad de platillos preparados con recetas caseras y el auténtico sabor de México.
Para quienes aún no conocen esta creación juarense, Las Hijas del Maíz abre de martes a domingo, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, en bulevar Manuel Gómez Morín #7051, Plaza El Trigal, a unos metros del Puente al Revés.
Cuando la creatividad se mezcla con la tradición, nacen platillos como los tamaquiles: un orgullo gastronómico de Ciudad Juárez que demuestra que la cocina fronteriza también sabe reinventarse y sorprender.