La revocación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán desató un llamado a la organización ciudadana para proteger la soberanía del país. El político confirmó la medida y advirtió sobre una “inminente embestida” de gobiernos extranjeros, en especial de Estados Unidos.
A través de sus redes sociales, López Beltrán aseguró que continuará con sus actividades políticas y sus recorridos por Tabasco, donde busca fortalecer su presencia rumbo a las elecciones de 2027 y a una diputación federal por el sexto distrito.
El hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, para preguntarle si estaba al tanto de la decisión. Además, agradeció las muestras de solidaridad que ha recibido.
“Lo ocurrido ayer es únicamente la confirmación de que necesitamos informar, organizarnos ante la inminente embestida a la soberanía nacional por parte de gobiernos extranjeros, en particular de los Estados Unidos”, expresó.
La cancelación de la visa se da en un contexto de señalamientos de la oposición sobre supuestos vínculos con operaciones de huachicol fiscal. López Beltrán rechazó categóricamente esas acusaciones y denunció que se le atribuyen empresas y propiedades sin pruebas.
El caso escaló al ámbito diplomático cuando Christopher Landau, subsecretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, reaccionó en redes sociales con un mensaje irónico sobre la revocación de visas sin previo aviso.
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la respuesta de López Beltrán genere una nueva tensión bilateral. “Él está en su derecho de contestar. En la relación con Estados Unidos hay que buscar siempre una buena relación, pero también hay que decir las cosas”, declaró.
La dirigencia de Morena y gobernadores aliados respaldaron al político tabasqueño. Ariadna Montiel, líder nacional del partido, rechazó las críticas del dirigente del PAN, Jorge Romero, a quien acusó de buscar “tutela en el extranjero”. En un pronunciamiento conjunto, los mandatarios estatales afirmaron: “Defenderemos siempre la soberanía nacional. No permitiremos la injerencia extranjera en asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo de México y a sus instituciones”.