Ciudad de México.- Mientras el histórico Estadio Azteca se prepara para recibir una nueva Copa del Mundo en 2026, otro escenario futbolístico ubicado al sur de la capital mexicana ha llamado la atención por sus características únicas: una cancha construida dentro del cráter de un volcán extinto en la alcaldía de Xochimilco.
Conocido por los habitantes como el “Campo de los Dioses”, este terreno de juego se encuentra en el volcán Teoca, dentro de la comunidad de Santa Cecilia Tepetlapa, donde cada fin de semana se desarrollan partidos de una liga amateur con fuerte arraigo familiar.
La llamada Liga Teoca está integrada por 10 equipos, cada uno vinculado a una familia de la localidad. La tradición ha permitido que varias generaciones compartan la cancha, desde adultos mayores hasta jóvenes que continúan el legado de sus padres y abuelos.
“Cuando un jugador se hace a un lado, lo reemplaza su hijo, luego su nieto, pasando la estafeta de generación en generación”, explicó Jorge Becerril, representante de la liga.
Cada domingo, decenas de familias acuden al cráter para presenciar los encuentros y convivir en un ambiente que los organizadores describen como seguro y familiar.
La construcción de la cancha surgió debido a la falta de espacios planos en la zona montañosa que rodea Santa Cecilia Tepetlapa. Ante esa limitación, los habitantes decidieron acondicionar el interior del volcán para la práctica deportiva.
Aunque la superficie presenta características rústicas, con césped irregular y zonas de tierra compactada, los habitantes realizan labores permanentes de mantenimiento y han rechazado apoyos gubernamentales para conservar el control comunitario del espacio.
“No pedimos apoyo municipal porque, si el gobierno local invierte en esto, intentará adjudicarse la propiedad. Este cerro es comunal; le pertenece a la gente”, señaló Becerril.
Para los jugadores y aficionados, el principal atractivo es la experiencia de disputar partidos rodeados por las paredes naturales del antiguo volcán.
“Es fascinante jugar dentro de un cráter. La cancha es exigente, pero la vista la hace increíblemente hermosa”, comentó Jonathan Flores, uno de los participantes habituales de la liga.
El peculiar campo ha ganado notoriedad en vísperas de la Copa Mundial de la FIFA 2026, convirtiéndose en uno de los escenarios futbolísticos más singulares del país y en un ejemplo de organización comunitaria alrededor del deporte.

