Culiacán.– En medio de un escenario político tenso, el Congreso de Sinaloa designó a Yeraldine Bonilla como gobernadora interina, tras la licencia solicitada por el mandatario estatal.

La decisión busca evitar un vacío de poder y garantizar la continuidad del gobierno mientras se define el rumbo de la administración en uno de los momentos más sensibles para la entidad.

El nombramiento fue aprobado por legisladores locales, quienes confiaron en que Bonilla mantendrá la operación institucional y la estabilidad política durante esta etapa provisional.

El relevo ocurre en un contexto marcado por presión política y atención nacional, lo que coloca a la nueva titular del Ejecutivo bajo un escenario de alta expectativa.

Con esta designación, el Congreso pretende asegurar que no haya interrupciones en la administración pública, mientras se da seguimiento a la situación que derivó en la salida temporal del gobernador.

Se espera que en los próximos días se definan los alcances del interinato y las decisiones clave que marcarán el rumbo político de Sinaloa.