Ciudad de México.- La Fiscalía del Estado de México ha identificado el despojo de criptomonedas valuadas en aproximadamente 30 millones de pesos como el móvil principal del multihomicidio de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, y su familia. Tras su detención, Diego Sebastián “N” reconoció que transfirió parte de esos activos digitales a su esposa, quien se encuentra en España.
El imputado, que contaba con una relación de negocios y confianza con la víctima, habría planeado apoderarse de la millonaria suma en criptomonedas. Para lograrlo, presuntamente contó con la participación de su chofer, Gerardo “N”, a quien ofreció dos millones de pesos como pago por colaborar en el sometimiento de las víctimas dentro del residencial Grand Viure.
Después de ser capturado, Diego Sebastián “N” explicó a los agentes ministeriales que los bitcoins fueron enviados directamente a su esposa en territorio español. Incluso propuso comunicarse con ella para que regresara criptomonedas equivalentes a un millón y medio de pesos a cambio de su liberación.
Según la información revelada por el periodista Carlos Jiménez, el acusado también ofreció mostrar un procedimiento electrónico para convertir los activos digitales en efectivo sin dejar rastro. La propuesta fue rechazada por los elementos de la Fiscalía, quienes continuaron con el procedimiento legal.
Las autoridades investigan ahora la localización y recuperación de los activos digitales, así como la situación jurídica de la esposa del imputado, quien permanece en España. Mientras tanto, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” se encuentran recluidos en celdas de alta seguridad del penal de Barrientos.
Ambos enfrentan prisión preventiva oficiosa mientras avanza el proceso en su contra, en un caso que ha conmocionado a la opinión pública por la brutalidad del crimen y el sofisticado móvil económico detrás del mismo.