Ciudad de México.- El esclarecimiento total de la captura de Ismael 'El Mayo' Zambada, ocurrida en julio de 2024, es una condición ineludible para la relación con Estados Unidos, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La exigencia surge como respuesta a las declaraciones del exembajador Ken Salazar, quien pidió dar por superado el caso.
Desde Palacio Nacional, la mandataria rechazó la sugerencia de Salazar de cerrar el expediente.
"No es una necedad de decir es que seguimos insistiendo porque nada más porque sí. (...) El pueblo de México tiene derecho a saber si hubo una operación extranjera en territorio nacional sin autorización del gobierno mexicano", declaró.
Sheinbaum subrayó que, aunque la detención del líder del Cártel de Sinaloa fue un hecho positivo, el procedimiento despierta alertas sobre la soberanía.
"La manera en que se hizo y si tuvo que ver con una injerencia de las agencias de Estados Unidos en nuestro país sin intervención de México es muy relevante", puntualizó.
Cooperación bajo reglas claras
La presidenta explicó que la colaboración bilateral debe regirse por el respeto mutuo. Cuando agencias estadounidenses tienen información sobre objetivos con órdenes de aprehensión en México, el protocolo exige compartir los datos para que las autoridades mexicanas ejecuten la operación.
Sheinbaum contrastó este esquema con una incursión directa sin autorización, la cual calificó como una violación a las normativas nacionales. La exigencia de claridad se mantiene firme: la cooperación solo es posible bajo la premisa del respeto irrestricto a la soberanía.
La postura de Ken Salazar
El exembajador Ken Salazar había instado el miércoles 6 de agosto a dar vuelta a la página. Durante la presentación de su libro, calificó el traslado de Zambada como una "victoria conjunta" y atribuyó la operación a una pugna interna del cártel, descartando la participación operativa de su país.
Salazar afirmó que "la verdad es la verdad" y cuestionó que, a dos años de los hechos, el debate nacional siga centrado en ese episodio en lugar de enfocarse en la violencia. También mencionó el caso de la operación antidrogas en Chihuahua vinculada a la CIA, y expresó confianza en que la administración de Sheinbaum encauce una nueva política de seguridad con funcionarios como Omar García Harfuch.