La inteligencia artificial está modificando la forma en que los jóvenes eligen carrera universitaria, al priorizar profesiones menos vulnerables a la automatización sobre aquellas tradicionalmente consideradas seguras o rentables.

Diversos estudios advierten que la IA no solo eliminará empleos, sino que transformará el mercado laboral al automatizar tareas repetitivas, lo que ha llevado a estudiantes a replantear sus decisiones académicas.

Carreras con funciones rutinarias, como áreas administrativas, atención al cliente e incluso algunos perfiles tecnológicos, enfrentan mayor riesgo de ser sustituidas. En contraste, profesiones basadas en habilidades humanas —como psicología, educación y salud— han ganado relevancia por su menor exposición a la automatización.

Sin embargo, especialistas señalan que elegir una carrera únicamente para “evitar la IA” no garantiza estabilidad, ya que también influyen factores como ingresos, vocación y demanda laboral.

Paralelamente, las universidades están adaptando sus programas para incluir el uso de herramientas de inteligencia artificial, bajo un enfoque de colaboración en lugar de competencia. En este contexto, han surgido nuevos perfiles profesionales, como especialistas en interacción con IA.

Además, algunos jóvenes están volteando hacia oficios técnicos y trabajos manuales, considerados más difíciles de automatizar, lo que refleja un cambio en la percepción del valor laboral.

Pese a los beneficios de la tecnología, encuestas muestran que existe preocupación entre estudiantes por su impacto en habilidades como la creatividad y el pensamiento crítico.

Ante este panorama, expertos coinciden en que el futuro del trabajo estará marcado por perfiles híbridos: personas que combinen conocimientos técnicos con habilidades humanas, capaces de adaptarse a un entorno en constante transformación.