Chihuahua.- La autoridad municipal en Chihuahua informó que la construcción donde se originó el deslave que dañó dos viviendas del Residencial San Francisco contaba con todos los permisos, pero durante los trabajos no se tomaron las precauciones necesarias para proteger el terreno y las casas vecinas.
Adriana Díaz Negrete, directora de Desarrollo Urbano y Ecología, explicó que el predio tenía licencia habitacional mayor para edificar una casa, además del estudio de mecánica de suelos y las especificaciones requeridas para su autorización.
Sin embargo, la funcionaria señaló que ahora el propietario de la obra deberá realizar un estudio de mecánica de roca para conocer la estabilidad del suelo y determinar las acciones para contener el área y evitar un nuevo desplazamiento.
Díaz Negrete advirtió que incluso las labores de apuntalamiento deben basarse en un diagnóstico técnico, pues una intervención inadecuada podría incrementar el riesgo.
Para ello, la dependencia trabaja con el Colegio Metropolitano en una revisión detallada del sitio, a fin de establecer las medidas que deberán adoptarse y evitar que se repita un incidente similar.
Una vez asegurada el área, se efectuarán peritajes, estudios estructurales y dictámenes para determinar el nivel de afectación de los inmuebles y las obras necesarias para estabilizarlos.
Posteriormente se determinarán las responsabilidades del propietario del predio en construcción y del director responsable de obra, quienes deberán garantizar que las acciones de reparación y estabilización se ejecuten conforme a las condiciones que determinen los especialistas.
En paralelo, los vecinos afectados ya presentaron una denuncia ante la Fiscalía, procedimiento al que también dará seguimiento la autoridad municipal.