Ciudad de México.- México es uno de los países con mayor probabilidad de sismos a nivel mundial. Al año se registran más de 90 sismos con magnitud superior a 4 grados en la escala de Richter, de acuerdo a datos compartidos por la aseguradora Zurich, lo que equivale a un 60 por ciento de los movimientos telúricos que se registran en el mundo.

Este país ha sido escenario de diferentes sismos que se han quedado grabados en la memoria de todas las personas por las devastadoras consecuencias económicas, sociales y humanitarias. Por ejemplo, los del 19 de septiembre de 1985 y el de 2017.

Si bien los fenómenos naturales como los sismos son inevitables, es posible aprender del pasado, adaptándose a las características geográficas de un lugar. También desarrollar la capacidad para prevenir los riesgos que estos eventos conllevan y disminuir al máximo el impacto que puedan causar.

Zurich México compartió mediante un comunicado recomendaciones relevantes para tomar en cuenta antes, durante y después de un evento sísmico. La primera recomendación previa a un sismo es evaluar las áreas seguras en el hogar e identificar y señalizar las zonas de evacuación y de seguridad en el exterior.

Además, familiarizarse con los sistemas de alerta temprana y realizar simulacros de manera periódica con los vecinos. Como parte de un plan de emergencia familiar, es conveniente tener a la mano una mochila de emergencia la cual deberá incluir un botiquín de primeros auxilios y comida enlatada, entre otros, así como los números de emergencias.

Durante el sismo es crucial mantener la calma y seguir los protocolos para evacuar los lugares de riesgo y acudir a las zonas establecidas de seguridad. También es importante ayudar a personas que lo necesiten, como son las poblaciones vulnerables.

Una vez en el exterior, se debe buscar espacios libres de cables o postes, como pueden ser explanadas o canchas deportivas. En caso de encontrarse en un edificio, no se deben utilizar escaleras y elevadores, es importante conocer las vías de evacuación y el plan de acción.

Una vez pasado el sismo, se debe estar al pendiente ante posibles réplicas o derrumbes, así como revisar que las instalaciones de gas, electricidad y agua se encuentren en condiciones normales. Si detectan daños estructurales en la casa o el departamento será necesario reportarlos a Protección Civil o llamar al 911.

Finalmente, la aseguradora especialista en gestión y prevención de riesgos agregó que pese a los avances de concientización del riesgo todavía queda un largo camino por recorrer, ya que solo 7 por ciento de los hogares en México está asegurado, lo cual representa un peligro ante los más de 90 sismos por año se registran en el país.