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Arrestos en la frontera entre México y EU disminuyen 30% en julio

Es un nuevo mínimo en el gobierno de Joe Biden

Associated Press
Associated Press
Agencia AP

1 de agosto de 2024, 06:40

San Diego.- Los arrestos de migrantes que cruzan la frontera sur de Estados Unidos ilegalmente disminuyeron cerca de 30 por ciento en julio, alcanzando un nuevo mínimo en la presidencia de Joe Biden, señalaron autoridades estadunidenses, lo que aumenta las posibilidades de que las restricciones temporales al asilo puedan levantarse pronto.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) seguía realizando detenciones el miércoles, último día de julio. Pero se esperaba que el recuento mensual rondara las 57 mil detenciones, por debajo de las 83 mil 536 de junio, la anterior marca más baja de la presidencia de Biden, según dos funcionarios de la CBP que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato porque las cifras no se habían hecho públicas. Sería la cifra mensual más baja desde las 40 mil 507 detenciones de septiembre de 2020, cuando la pandemia de coronavirus ralentizó los movimientos transfronterizos en muchos países, incluido Estados Unidos.


Aun antes del 5 de junio, cuando el gobierno de Biden invocó facultades para suspender el asilo, los arrestos en la frontera se habían reducido a cerca de la mitad con respecto a un máximo histórico de 250 mil en diciembre, en medio de una mayor vigilancia en el lado mexicano de la frontera. Desde el 5 de junio, los arrestos se redujeron nuevamente a la mitad, ayudando a la Casa Blanca a defenderse de los ataques del expresidente Donald Trump y otros republicanos, según los cuales, los demócratas, entre ellos la vicepresidenta Kamala Harris, permitieron que la frontera se saliera de control.

Un torrente de anuncios lanzados el martes pone de relieve la prominencia de la inmigración como tema de campaña rumbo a las elecciones de noviembre.


La campaña de Trump lanzó su primer anuncio de televisión de este ciclo electoral, en el que se refería a Harris como “zar de la frontera” —ya que una de las primeras tareas que tuvo que desempeñar como vicepresidenta fue abordar las causas estructurales de la migración desde América Central— y en el que la culpaba de un aumento de los cruces no autorizados bajo el mandato de Biden. Tras mostrar titulares sobre crimen y drogas, el video califica a Harris como “fracasada, débil, peligrosamente liberal”.

Un anuncio de Harris publicado en internet destaca la oposición de Trump a una iniciativa de ley fronteriza que se presentó a principios de este año pero que no prosperó, y que entre otras muchas disposiciones hubiera aumentado la financiación para los agentes del CBP y la detección de fentanilo. “Hay dos opciones en estas elecciones: una arreglará nuestro sistema de inmigración y el otro está tratando de detenerla”, reza el anuncio.


Ninguno de los dos anuncios menciona el descenso de las detenciones en la frontera este año, pero los últimos descensos pueden jugar a favor de Harris, ya que muchos republicanos atacan las nuevas restricciones de asilo del gobierno de Biden por considerarlas muy escasas y tardías.

Las restricciones al asilo se levantarán si el número de arrestos se reduce a un promedio diario de menos de mil 500 en un periodo de siete días, una situación para la que ya se preparan los funcionarios de la CBP, ya que el número de arrestos ronda entre mil 600 y mil 700 al día. La suspensión del asilo sería reinstaurada si el número de arrestos alcanza un promedio diario de 2 mil 500 durante siete días, un umbral que se alcanzó de inmediato cuando las restricciones entraron en vigor en junio. Grupos defensores de inmigrantes están impugnando en las cortes las medidas impuestas al asilo.


Debido a las restricciones, las autoridades estadounidenses niegan la posibilidad de solicitar asilo a cualquier persona que cruce la frontera sin autorización. Los menores no acompañados están exentos, y otras personas pueden buscar formas de protección semejantes al asilo que les permitan permanecer en Estados Unidos con más requisitos y menos beneficios, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.

Cuando se le pidió comentar sobre las cifras de julio, el Departamento de Seguridad Nacional hizo referencia a una declaración hecha la semana pasada, según la cual los arrestos se redujeron en un 55 por ciento desde que las restricciones entraron en vigor.


San Diego volvió a ser el corredor más utilizado para los cruces ilegales en julio, seguido por Tucson, Arizona, dijo un funcionario.

Los mayores descensos se han producido en las nacionalidades más fáciles de deportar, entre ellas los mexicanos, pero también están llegando menos personas de otros países a medida que se imponen otras restricciones a los viajes, según funcionarios. La migración china parece haberse frenado por los nuevos requisitos de visado de Ecuador y el aumento de las deportaciones estadunidenses a China.



Choca conductora contra pared de la CFE en Reforma y Sanders

Carlos Sánchez Colunga
Carlos Sánchez Colunga
Carlos Sánchez Colunga

17 de March del 2026, 08:05

Ciudad Juárez.– Un accidente vial se registró en el cruce de avenida Reforma y Sanders, donde una Jeep Patriot terminó impactada contra una barda de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con los primeros reportes, la conductora perdió el control del vehículo, lo que provocó que se saliera de la trayectoria y se estampara contra la estructura.

La mujer manifestó a los oficiales que comenzó a sentirse mal momentos después de dejar a su hija en la escuela, situación que pudo haber influido en el accidente.

Al lugar acudieron como primeros respondientes elementos de la Policía Estatal, mientras que posteriormente arribaron agentes de la Coordinación General de Seguridad Vial para tomar conocimiento del hecho. No se reportaron personas lesionadas, únicamente daños materiales.


Choca vehículo contra vivienda en Juárez y conductor se da a la fuga

Cortesía
Cortesía
Carlos Sánchez Colunga

17 de March del 2026, 07:45

Ciudad Juárez.- Durante la madrugada de este martes, un vehículo terminó impactándose contra la barda de una vivienda en el cruce de las calles Santander e Italia, en la colonia San Antonio.

De acuerdo con los primeros reportes, se trata de un Buick color arena, modelo 2004, cuyo conductor perdió el control al invadir varios carriles, lo que derivó en el choque.

Tras el impacto, el responsable abandonó el vehículo en el lugar, sin que hasta el momento se tenga información sobre su paradero.

Al sitio acudieron elementos de Seguridad Vial, quienes realizaron el peritaje y tomaron conocimiento de los daños ocasionados en la vivienda.


Debate Senado política de deportaciones tras cambio en Seguridad Nacional

Associated Press
Associated Press
Agencia AP

17 de March del 2026, 06:57

Washington.-  Cada día, mercancías por un valor superior a 4 mil millones de dólares cruzan las fronteras de Estados Unidos con Canadá y México: piezas de vehículos estadounidenses con destino a plantas automotrices en el norte de México, cajas de aguacates mexicanos rumbo a supermercados de California, aluminio canadiense destinado a convertirse en latas de sopa Campbell.

Gran parte de este intenso comercio transfronterizo está libre de aranceles, gracias al Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, o T-MEC, que el presidente Donald Trump negoció con los vecinos del norte y del sur de Estados Unidos durante su primer mandato.

Pero el futuro del T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, es incierto mientras los tres países inician lo que podría ser un intento tempestuoso de renovar el pacto este año. Estados Unidos exige cambios al tratado, y el principal negociador comercial estadounidense dijo a Politico en diciembre que Trump estaría dispuesto a sacar a Estados Unidos del pacto si no consigue el acuerdo que quiere. Trump también sugirió el otoño pasado que Estados Unidos podría negociar acuerdos por separado con Canadá y México, poniendo fin al bloque norteamericano de tres países que gobiernos anteriores consideraban crucial para competir económicamente con China y la Unión Europea.

Las conversaciones comienzan el lunes entre funcionarios comerciales de Estados Unidos y México.

Las economías norteamericanas podrían acordar renovar el T-MEC tal como está por otros 16 años, una posibilidad que parece poco probable. O podrían seguir trabajando en formas de mejorarlo; bajo un enrevesado proceso de renovación, tienen hasta 2036 para llegar a un acuerdo, o el pacto expira.

Mientras tanto, cualquier país del T-MEC puede retirarse del pacto siempre que avise con seis meses de antelación a sus otros dos socios, una opción que Canadá y México, muy dependientes del comercio con Estados Unidos, temen que el impulsivo Trump termine eligiendo.

Lo que está en juego es un comercio anual de bienes por 1,6 billones de dólares entre Estados Unidos y sus dos socios del T-MEC. México y Canadá están muy por delante de China tanto en exportaciones hacia Estados Unidos como en importaciones desde Estados Unidos. Los agricultores estadounidenses están especialmente interesados en que se renueve el acuerdo: el año pasado enviaron casi 31.000 millones de dólares en productos agrícolas a México y 28.000 millones a Canadá.

Las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá y México se libraron de lo peor de los aranceles de Trump de 2025; muchos productos que cumplían las normas del T-MEC siguieron entrando a Estados Unidos libres de aranceles. Aun así, varios productos no quedaron protegidos de los gravámenes estadounidenses, incluidos los camiones medianos y pesados, que enfrentan un arancel del 25%. Un arancel del 50% sobre el acero, el aluminio y el cobre sigue vigente, al igual que un arancel del 17% sobre los tomates mexicanos.

El T-MEC sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1994, negociado por el presidente George H.W. Bush y promulgado por el presidente Bill Clinton.

Trump y otros críticos habían cuestionado el TLCAN por considerarlo un destructor de empleos en Estados Unidos, porque alentaba a empresas estadounidenses a trasladar fábricas al sur de la frontera para aprovechar la mano de obra mexicana de bajos salarios y luego enviar los bienes de vuelta a Estados Unidos libres de aranceles.

El T-MEC, ratificado por el Congreso con un inusual respaldo tanto de republicanos como de demócratas, terminó siendo muy similar al TLCAN. Pero sí contenía disposiciones diseñadas para alentar a las fábricas de la región a pagar salarios más altos y garantizar que una mayor parte de lo que producían se originara en América del Norte.

El nuevo pacto actualizó las reglas comerciales norteamericanas para la era digital. El T-MEC, por ejemplo, prohíbe que Estados Unidos, México y Canadá se impongan entre sí impuestos a la importación sobre música, software, videojuegos y otros productos vendidos electrónicamente.

Un Trump orgulloso declaró que el T-MEC era “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso que hemos firmado jamás”.

Pero el entusiasmo del presidente parece haberse reducido. En enero, mostró poco interés en las próximas conversaciones para renovar el acuerdo. El esfuerzo, afirmó, no ofrecía “ninguna ventaja real para nosotros. Para mí es irrelevante”.

El T-MEC hizo poco por aliviar una de las mayores quejas de Trump: el déficit estadounidense en el comercio de bienes con México, que el año pasado subió a un récord de 197 mil millones de dólares a medida que Estados Unidos redujo su dependencia de las importaciones chinas. Estados Unidos también registró el año pasado un déficit comercial de mercancías con Canadá de 46 mil 400 millones de dólares, una disminución respecto a 2024.

“Se requieren mejoras para que cumpla con la potencia manufacturera estadounidense de altos salarios y el comercio equilibrado que (Trump) prometió y que necesitamos”, dijo Lori Wallach, directora del programa Rethink Trade en el American Economic Liberties Project.

Estados Unidos planea presionar para introducir una serie de cambios, incluidas reglas más estrictas para garantizar que bienes procedentes de China no se cuelen en Estados Unidos bajo el T-MEC; para fomentar más producción en Estados Unidos; y para asegurar un mayor acceso al protegido mercado lácteo de Canadá para los agricultores estadounidenses.

Las prioridades centrales de México son evitar una reescritura importante del acuerdo y hacer más flexibles las reglas de origen, permitiendo importaciones de piezas desde fuera de América del Norte cuando no estén disponibles en la región. Los negociadores mexicanos también quieren garantías de que cualquier cosa que se acuerde se mantendrá, como seguro frente a la imprevisibilidad de Trump y su entusiasmo por los aranceles.

México quiere minimizar los aranceles tanto como sea posible. El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, dijo que México quiere fortalecer el sistema de resolución de disputas ya existente en el tratado. Eso no eliminaría la posibilidad de aranceles, pero proporcionaría canales claros y rápidos para buscar soluciones cuando surjan problemas, explicó.

El gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum tendrá que gestionar simultáneamente los problemas de seguridad existentes, que continúan tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación a finales de febrero, y que podrían influir en asuntos económicos.

México prevé que Canadá se sume a las conversaciones más adelante, pero su máxima prioridad en los próximos meses es alcanzar acuerdos y mantener el libre comercio con Estados Unidos, su principal socio comercial.

México impulsa la idea de que el tratado también es bueno para Estados Unidos. “La integración de nuestros países es una condición sine qua non para la competencia de Estados Unidos”, dijo recientemente Ebrard. “Hay que ir juntos, porque si no, no vamos a tener éxito”.