Ciudad Juárez.- La rehabilitación del tramo más dañado de la carretera Juárez-Porvenir, entre Rivera del Salado y Riveras del Bravo, ya está en marcha. Las cuadrillas de la Dirección de Obras Públicas comenzaron a retirar la tierra y el material de arrastre que dejaron las lluvias recientes sobre la vialidad.

Erick Ochoa, de la Dirección de Obras Públicas, explicó que los trabajos arrancaron después de que la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) resolviera la saturación de sus colectores y Protección Civil terminara de bombear el agua acumulada en la zona. "Estamos retirando la tierra para descubrir los baches que puedan estar", señaló.

Una vez despejada la superficie, se implementará un programa intensivo de bacheo profundo. Algunos daños alcanzan hasta 30 centímetros de profundidad, lo que obliga a un tratamiento especializado.

Uno de los objetivos prioritarios es recuperar dos cuerpos de circulación en sentido poniente a oriente, para eliminar el contrasentido que opera actualmente en ese tramo. Además, se trabaja en la avenida Talamás Camandari, donde el problema principal no es el arrastre de tierra, sino los encharcamientos de gran profundidad provocados por las lluvias.

Las cuadrillas de bacheo ingresarán posteriormente a esas zonas para atender los daños que queden expuestos tras el retiro del material acumulado. Ochoa estimó que la vialidad podría recuperarse entre el lunes y martes, dependiendo de las condiciones que se encuentren durante las labores.

En la carretera Juárez-Porvenir, los trabajos se contemplan en un tramo que va desde el área de Jilotepec hasta El Millón.