Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó durante la madrugada una reforma constitucional que incorpora la intervención extranjera como nueva causal para anular elecciones en México. La modificación fue avalada con 85 votos a favor y 42 en contra por Morena y sus aliados.
La reforma modifica el artículo 41 de la Constitución y establece que cualquier injerencia extranjera que afecte el desarrollo o resultado de un proceso electoral podrá derivar en la nulidad de la elección correspondiente.
El dictamen fue turnado a los congresos estatales, ya que requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas locales para entrar en vigor.
De acuerdo con el documento aprobado, la autenticidad del sufragio depende de que el voto ciudadano se emita bajo condiciones de libertad, equidad y sin influencias indebidas. Además, se advierte que la participación de agentes extranjeros puede alterar la voluntad popular y comprometer la legitimidad de los resultados electorales.
Durante la discusión en tribuna, legisladores de oposición criticaron la propuesta al considerar que el concepto de “intervención extranjera” es ambiguo y podría utilizarse de manera discrecional para impugnar resultados electorales.
El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, afirmó que la causal podría convertirse en una herramienta política.
“Es una póliza de seguro electoral por si las elecciones de 2027 no les convencen a Morena”, expresó.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, Óscar Cantón Zetina, defendió la reforma y aseguró que la nulidad no se aplicará de manera automática.
Indicó que deberán acreditarse conductas graves, dolosas y determinantes relacionadas directamente con la intervención extranjera y el resultado electoral, además de presentarse pruebas objetivas y suficientes ante las autoridades competentes.
Cantón Zetina sostuvo que las nuevas formas de injerencia pueden darse mediante financiamiento opaco o recursos enviados desde el extranjero por organizaciones interesadas en influir en los procesos electorales mexicanos.
En contraste, el senador panista Marko Cortés Mendoza señaló que la reforma no delimita claramente qué debe entenderse por intervención extranjera y advirtió riesgos para la libertad de expresión y el derecho a la información.
La senadora priista Carolina Viggiano Austria aseguró que, aunque su bancada respalda la defensa de la soberanía nacional, la redacción aprobada podría utilizarse para censurar, intimidar o anular elecciones bajo criterios discrecionales.

