El Congreso del Estado de Chihuahua aprobó este martes la Ley Malena, una reforma que endurece las penas para los ataques con ácido y otras sustancias corrosivas. La medida responde a la necesidad de tratar estos casos como violencia extrema de género y no como lesiones comunes, debido a sus graves consecuencias físicas y psicológicas.

La modificación al Código Penal estatal establece que cuando las lesiones se provoquen con gases, compuestos químicos, ácidos, álcalis, sustancias corrosivas, cáusticas, irritantes, tóxicas, inflamables, explosivas, reactivas o líquidos a altas temperaturas, la pena de prisión se incrementará en una mitad respecto de la sanción que corresponda por el delito de lesiones.

Además, se sumarán de uno a tres años de prisión cuando la víctima sea menor de edad o mujer agredida por razón de género. La reforma incorpora un nuevo artículo que define cuándo una agresión de este tipo se considera cometida por razones de género, incluyendo supuestos como relación matrimonial, familiar, de concubinato o afectiva, relación laboral o docente con desigualdad o abuso de poder, o antecedentes de violencia.

La ley toma su nombre de María Elena Ríos Ortiz, saxofonista originaria de Oaxaca y sobreviviente de un ataque con ácido sulfúrico ocurrido el 9 de septiembre de 2019, cuando sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en alrededor del 80 por ciento de su cuerpo. A partir de su caso, Ríos ha impulsado el reconocimiento de los ataques con sustancias químicas como una forma extrema de violencia de género.

La iniciativa fue presentada el 14 de octubre de 2025 por las diputadas Irlanda Dominique Márquez Nolasco, Alma Yesenia Portillo Lerma, Joceline Vega Vargas y Nancy Janeth Frías Frías, y posteriormente fue analizada por la Comisión de Igualdad Sustantiva. Durante el análisis, la Comisión determinó que no era necesario modificar la Ley Estatal del Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, pues los ataques con ácido ya están contemplados dentro de la definición de violencia física.

El Congreso también aprobó enviar una iniciativa al Congreso de la Unión para modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias y reconocer expresamente la violencia ácida. La propuesta federal define como violencia ácida cualquier acto intencional que provoque daño físico mediante ácidos, sustancias químicas, corrosivas, cáusticas, irritantes, tóxicas y otros agentes, incluidos líquidos a altas temperaturas.

La reforma al Código Penal de Chihuahua entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado. Con esta medida, Chihuahua incorpora sanciones específicas para una modalidad de violencia que las legisladoras consideran extrema y que ha sido impulsada a nivel nacional por sobrevivientes como María Elena Ríos.