Torreón.- Un alumno de 13 años perdió un brazo a causa de las heridas que le provocaron con armas punzocortantes durante el ataque a la Escuela Secundaria General 13, en el Ejido La Unión, Torreón, donde también murió la subdirectora Nery Edith Narváez González.
La agresión comenzó alrededor de las 8:30 de la mañana del jueves, cuando dos hermanos gemelos de 18 años, exalumnos del plantel, irrumpieron encapuchados con machetes y petardos escondidos en sus mochilas.
Los agresores atacaron a estudiantes, docentes y personal administrativo, lo que provocó pánico y dejó a cuatro personas lesionadas. Entre los heridos estaba Alexis, de 13 años, quien presentaba heridas de gravedad por las armas blancas.
El menor fue trasladado de emergencia a un centro médico de la región, donde los médicos tuvieron que amputarle un brazo. Además de Alexis, resultaron lesionados Romina, de 17 años, con una herida en el cuello; Alejandro, de 22 años, con múltiples lesiones, y un prefecto del plantel que intentó detener las agresiones con machete.
Paramédicos ingresaron a la secundaria para atender a las víctimas y determinar quiénes requerían atención de mayor urgencia. Antes de la agresión, los estudiantes escucharon varias detonaciones y una advertencia.
Cuando los hermanos intentaron escapar, fueron retenidos por vecinos, estudiantes y docentes, quienes los entregaron a la Policía Municipal de Torreón. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Policía Estatal y Policía Municipal desplegaron un operativo alrededor de la secundaria y acordonaron el lugar para las diligencias.
Los dos jóvenes fueron detenidos y trasladados ante el Ministerio Público, que determinará su situación jurídica. Vecinos y familiares de las víctimas han solicitado a las autoridades estatales que se aplique todo el peso de la ley contra los dos hermanos.
El fiscal de Coahuila, Federico Fernández Montañez, informó que los exalumnos seleccionaron la secundaria por la cercanía con su domicilio. El aseguramiento de sus pertenencias permitió establecer que presuntamente buscaban imitar atentados escolares cometidos por personajes en el extranjero.
Las autoridades no localizaron explosivos entre los objetos asegurados. Los hermanos permanecen a disposición del Ministerio Público mientras continúan las investigaciones. El fiscal aseguró a madres y padres de familia que los estudiantes de otras escuelas de Torreón no enfrentan riesgos similares derivados de este caso.