Ciudad Juárez.- La falta de oportunidades educativas, recreativas y laborales en el suroriente de Ciudad Juárez está generando las condiciones ideales para el aumento del consumo de drogas, la violencia familiar y la captación de jóvenes por la delincuencia, advirtieron autoridades y organizaciones civiles, que urgieron una intervención extraordinaria para evitar que la problemática continúe agravándose.

Mientras en el norponiente de la ciudad programas integrales lograron reducir homicidios y otros delitos mediante inversión social, especialistas consideran que el suroriente enfrenta ahora un escenario similar al que vivió Juárez durante los años de mayor violencia.

El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Estatal, a través de la Subprocuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA), alertó que el consumo de cristal y metanfetaminas ya afecta a familias completas, lo que dificulta incluso encontrar familiares aptos para resguardar a menores víctimas de violencia.

"Son padres jóvenes, abuelos y bisabuelos jóvenes, y toda la familia trae el problema de adicciones (…) es el grave problema que tenemos ahorita. Para desgracia, se está consumiendo mucho cristal, estamos trabajando en ello, para estar vinculadas todas las autoridades para que se hagan trabajos con las familias, para hacerles ver el daño que hacen este tipo de drogas", señaló Jesús Villa, subprocurador del DIF Estatal.

El funcionario explicó que entre las sustancias detectadas en los hogares predominan la marihuana, la metanfetamina y el cristal, situación que deriva en omisión de cuidados, abandono escolar, falta de higiene y otros problemas que afectan principalmente a menores de edad.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya, confirmó que el consumo de cristal se ha incrementado, especialmente en colonias periféricas de Ciudad Juárez y otros municipios del estado.

"Nosotros hemos detectado un incremento en el consumo del cristal, principalmente en las colonias periféricas de las ciudades, no es algo privativo de Ciudad Juárez, lo hemos detectado en la Chihuahua capital, en Cuauhtemoc y en otros lugares. Incluso nosotros estamos preocupados porque la encuesta de Centros de Integración Juvenil marca un consumo de metanfetaminas por parte de madres de familia, es algo que nos ocupa y nos preocupa", afirmó.

Loya agregó que también preocupa el creciente uso de vapeadores entre estudiantes de primaria y secundaria, al considerar que representan una puerta de entrada al consumo de drogas como la marihuana, la metanfetamina y el cristal.

 

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De acuerdo con la Radiografía Socioeconómica 2025 del Gobierno Municipal, varias colonias del suroriente continúan entre las de mayor incidencia por violencia familiar. Destacan Carlos Castillo Peraza, que pasó de no registrar casos a contabilizar 77 carpetas de investigación, mientras que otras zonas como Riberas del Bravo, Senderos de San Isidro y Parajes de Oriente mostraron reducciones respecto al año anterior.

El mismo informe señala que el delito de omisión de cuidados aumentó 79.5 por ciento entre 2024 y 2025, aunque autoridades precisan que parte del incremento responde a una mayor cultura de la denuncia.

Durante el periodo vacacional de verano, las corporaciones de seguridad implementan campamentos para mantener ocupados a niñas, niños y adolescentes mediante actividades deportivas, recreativas y de formación en valores, ya que históricamente junio, julio y agosto concentran un incremento en los casos de violencia familiar.

Desde la Mesa de Seguridad y Justicia de Ciudad Juárez advirtieron que el suroriente enfrenta una situación crítica derivada de la violencia estructural y la falta de servicios básicos.

"Creo que la sección del suroriente está sobrepasada en un sistema de violencia estructural, que son todas las violencias entorno a un niño, niña o joven que facilitan que se involucren en actos delictivos. Creemos que (…) tiene todos los ingredientes indicados para una receta de fallo de incursión en la violencia", señaló Guillermo Asiain, coordinador general del organismo.

Entre las principales problemáticas detectadas se encuentran la falta de espacios educativos, transporte público insuficiente, escasa atención médica gratuita, pocas actividades recreativas, carencia de oportunidades laborales y el abandono de viviendas.

"No está garantizada la educación para los niños que viven en el suroriente, de ahí empieza toda una cadena de problemas, esta violencia estructural va permeando y se va acercando a los niños. Lamentablemente como ciudad siempre se ha ido recorriendo la edad, en años donde el secuestro era muy alto, Ciudad Juárez tenía a los secuestradores con el promedio de edad más bajo", agregó.

Asiain sostuvo que la ciudad ya demostró que una estrategia integral puede revertir este tipo de escenarios, como ocurrió hace más de una década en la colonia Felipe Ángeles.

"El suroriente necesita una intervención extraordinaria, porque tenemos un caso extraordinario. Tenemos una cantidad de niños y jóvenes que no están estudiando, que no se resuelve con 'echarle ganas'", afirmó.

Como parte de esos esfuerzos, la iniciativa privada impulsa el programa Impacta 2030, financiado por Fechac y Ficosec con una inversión de 10 millones de pesos para intervenir comunidades del suroriente mediante acciones enfocadas en educación, convivencia familiar y fortalecimiento del tejido social.

"No es que no se haga nada, pero se necesitan recursos extraordinarios. La colonia Felipe Ángeles era la colonia más vulnerable y de mayor violenta en todo el país (2010) y lo que se hizo fue una intervención enfocada en centros comunitarios, oportunidades de formación para los que no estaban estudiando, acceso a salud, formar a las familias que no tenían nada que hacer, actividades extracurriculares para los niños, planes alimenticios. Ha toda una estrategia, no es como que no sepamos qué es lo que se tiene que hacer", concluyó.