Chihuahua.- El envejecimiento de la población derechohabiente, la necesidad de fortalecer la infraestructura hospitalaria y las limitaciones del actual sistema de pensiones son algunos de los principales desafíos que enfrenta el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en Chihuahua, afirmó el subdelegado médico de la institución, Marcelo Ramírez Flores.

El funcionario explicó que el instituto experimenta una creciente demanda de servicios médicos debido al aumento de jubilados y pensionados, quienes requieren atención constante por enfermedades crónicas y padecimientos asociados a la edad.

"Tenemos una pirámide poblacional invertida. El sistema se sostiene con las aportaciones de los trabajadores en activo, pero quienes más utilizan los servicios son las personas adultas mayores", indicó.

Ramírez Flores señaló que este fenómeno obliga a las instituciones públicas de salud a replantear su capacidad de atención, ampliar servicios especializados y fortalecer la infraestructura hospitalaria para responder a una demanda que continuará incrementándose en los próximos años.

Actualmente, el Issste en Chihuahua cuenta con alrededor de 4 mil 500 trabajadores distribuidos en hospitales, clínicas y unidades médicas de distintas regiones del estado. Sin embargo, reconoció que existen rezagos históricos en infraestructura y equipamiento.

"Históricamente el Issste ha estado rezagado. Tenemos hospitales con muchos años de funcionamiento y existe una necesidad real de fortalecer la red médica en Chihuahua y Ciudad Juárez", afirmó.

Entre los proyectos prioritarios, destacó la construcción de nuevos hospitales en Chihuahua y Ciudad Juárez, debido a la presión que enfrentan las instalaciones actuales por el aumento de pacientes y la complejidad de los servicios que requieren los derechohabientes.

Pensiones, otro desafío para el sistema

El subdelegado médico consideró que la reforma al sistema de pensiones de 2007 modificó de manera importante las condiciones de retiro para miles de trabajadores al servicio del Estado.

"Al momento de cambiar del décimo transitorio a las cuentas individuales prácticamente te quedas sin una pensión digna", expresó.

Añadió que esta situación ha reducido uno de los principales incentivos para que médicos especialistas permanezcan en las instituciones públicas.

"Muchos especialistas ya no quieren trabajar en el gobierno porque no van a tener una pensión digna. Antes un cardiólogo, un neurocirujano o un ortopedista buscaba estar en una institución pública por la seguridad social que ofrecía", señaló.

El funcionario advirtió que el debate sobre las pensiones también impacta la sostenibilidad futura del sistema de salud, ya que el aumento de jubilados y pensionados implica mayores recursos para garantizar atención médica, medicamentos y servicios especializados.

Modernización y retos a futuro

Pese al panorama, Ramírez Flores aseguró que el Issste mantiene acciones para fortalecer la atención médica en la entidad, entre ellas la modernización de unidades de salud, la expansión de la telemedicina, la remodelación de consultorios periféricos y la renovación de la red estatal de ambulancias.

Asimismo, destacó que la institución mantiene niveles de surtimiento de medicamentos cercanos al 96 y 97 por ciento, aunque reconoció que los faltantes temporales y la necesidad de ampliar la infraestructura continúan siendo algunas de las principales demandas de los derechohabientes.

"La salud y las pensiones están totalmente ligadas al futuro de las instituciones públicas. Tenemos que tomar decisiones hoy para que quienes vengan después encuentren un sistema más fuerte y con mejores herramientas para atender a la población", concluyó.