Ciudad Juárez.- La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) evalúa un esquema que comprometería el 15 por ciento de su presupuesto anual durante 15 años para el mantenimiento de dos plantas tratadoras, una decisión que, según el coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación, Cruz Pérez Cuéllar, limitaría su capacidad de inversión en Ciudad Juárez.

Durante una rueda de prensa, Pérez Cuéllar instó a la ciudadanía a mantenerse alerta ante lo que describió como un “muy buen negocio” que se busca concretar antes de que finalice la actual administración estatal.

El funcionario detalló que la junta pagaba 33 millones de pesos mensuales por el mantenimiento de tres plantas de tratamiento, pero al concluir ese contrato las instalaciones pasaron a manos de la propia JMAS. Ahora, dijo, se pretende concesionarlas por 15 años con un costo de 45 millones de pesos al mes.

“Denunciar una privatización parcial que dañaría por mucho la economía de la Junta de Agua por los próximos 15 años. La junta pagaba 33 millones de pesos al mes por el mantenimiento de tres plantas de tratamiento, por terminación de contrato pasan a manos de la Junta, ahora pretenden concesionarlas por 15 años pagando 45 millones de pesos al mes”, señaló.

Pérez Cuéllar consideró desproporcionado el monto, pues el servicio sería para dos plantas y no tres, y advirtió que de aprobarse el proyecto se comprometerían 540 millones de pesos anuales del dinero de los juarenses en un tema prioritario como el agua.

“Le amarrarían las manos a la junta si en el futuro quiere hacer inversiones, por ejemplo, para ampliar la línea morada, para introducir el agua a los kilómetros o para potabilizar el agua que recibimos cada año los juarenses de la convención de 1906”, explicó sobre las posibles repercusiones.

Para dimensionar el impacto, el coordinador comparó que la JMAS paga aproximadamente 320 millones de pesos anuales por el servicio de energía eléctrica utilizado para extraer agua de los mantos acuíferos. El monto propuesto para las plantas tratadoras representaría 40 por ciento más que ese gasto eléctrico y 26 por ciento más que el contrato anterior de mantenimiento.