Ciudad de México.- El especialista en seguridad digital Arturo Bejar afirmó que las principales plataformas sociales utilizan herramientas diseñadas para mantener la atención de niñas, niños y adolescentes durante el mayor tiempo posible. Esto puede relacionarse con problemas como trastornos alimentarios, acoso sexual y exposición a contenidos sobre suicidio y autolesiones.
Durante la conferencia La Mañanera, Bejar señaló que las redes sociales combinan diferentes mecanismos para fomentar un uso compulsivo entre sus usuarios, especialmente entre los menores de edad.
“El diseño de estos productos está construido con seis ingredientes que juntos causan la adicción y el uso compulsivo”, afirmó el experto.
Entre las funciones que identificó se encuentran el desplazamiento infinito de contenido, la reproducción automática de videos, los sistemas de recomendación mediante algoritmos, las notificaciones constantes, los indicadores de popularidad y la presión social generada dentro de las plataformas.

Explicó que estos elementos permiten que los algoritmos detecten qué contenidos generan mayor interés en cada persona y posteriormente incrementen su aparición para prolongar el tiempo de permanencia en las aplicaciones.
“Está diseñado para capturar, exprimir y vender nuestra atención”, expresó Bejar.
Durante su participación, presentó los resultados de un estudio aplicado a 240 mil adolescentes de entre 13 y 15 años. Uno de cada cinco participantes aseguró haber recibido durante una semana contenido que afectó la percepción sobre su cuerpo o imagen personal.
Asimismo, indicó que uno de cada ocho adolescentes reportó haber sufrido acoso sexual y uno de cada 11 estuvo expuesto a publicaciones relacionadas con suicidio o autolesiones.
Bejar destacó que más del 90 por ciento de los daños identificados en el estudio fueron provocados por personas desconocidas.
El especialista cuestionó la postura de las empresas tecnológicas, al señalar que han trasladado la responsabilidad de seguridad hacia madres y padres de familia, en lugar de modificar las características de sus plataformas.
“No es la responsabilidad de los padres hacer que estas cosas sean seguras”, afirmó.
Ante esta situación, pidió que el Estado intervenga cuando existan productos digitales que representen riesgos para niñas, niños y adolescentes, además de impulsar medidas de protección basadas en evidencia sobre el impacto de estas plataformas.
“Al gobierno le corresponde proteger cuando una compañía sabe de los daños, los niega y dice que sus productos son seguros”, sostuvo.
Finalmente, Bejar insistió en que las redes sociales actuales están construidas para incentivar el uso prolongado y la interacción con desconocidos, por lo que llamó a priorizar acciones preventivas para reducir los riesgos entre menores de edad.