Nueva York.- Ismael "El Mayo" Zambada, de 76 años, enfrentará su audiencia de sentencia el próximo lunes 20 de julio en la corte del juez Brian Cogan, en Nueva York.

Su defensa ha aceptado que recibirá cadena perpetua obligatoria por sus delitos, pero busca que la cumpla en un centro médico penitenciario y no en una prisión de alta seguridad.

En una carta dirigida al juez, los abogados plantean que Zambada sea asignado a una instalación de la Oficina de Prisiones (BOP) con capacidad para atender sus necesidades médicas. Los detalles específicos de su salud permanecen censurados en el documento.

La defensa recomienda centros como FMC Butner, FMC Rochester o MCFP Springfield, u otras prisiones médicas o administrativas de seguridad equivalente. Sostienen que sus padecimientos son progresivos y se agravarán con la edad, por lo que requerirá atención continua.

"Las condiciones de salud del acusado son progresivas y es probable que empeoren a medida que envejece", advirtieron los abogados, subrayando la necesidad de acceso permanente a servicios médicos.

Pese a la solicitud, la defensa aclaró que no pretende un centro de baja seguridad ni privilegios. "No está solicitando una prisión de baja seguridad ni un trato especial", enfatizaron, pero insistieron en que sus problemas de salud no deben ignorarse por la gravedad de sus crímenes.

Otro punto central del argumento es que, aunque Zambada recibirá la misma condena que su ex socio Joaquín "El Chapo" Guzmán, no debería enfrentar idénticas condiciones de reclusión. La defensa busca que el juez Cogan distinga entre la pena y el entorno carcelario.

La audiencia definirá si el capo pasará el resto de su vida en una prisión médica o en un penal de máxima seguridad, una decisión que podría sentar precedente sobre el tratamiento penitenciario de narcotraficantes de edad avanzada con problemas de salud.